Mostrando entradas con la etiqueta Etiquetas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Etiquetas. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de abril de 2017

Aceite de palma...nos están envenenando poco a poco...




No os podéis hacer a la idea de la cantidad de productos que contienen este dañino aceite, los compramos a diario y los consumimos habitualmente. Esta claro que la guerra ha sido declarada contra esta grasa vegetal, que no por ello es sana. Este aceite es sometido a un proceso de refinación en el que se utilizan derivados del cloro y grasas que son cancerígenas, es un aceite mucho más barato que el aceite de oliva y es usado por la industria en numerosos productos de bollería, cremas de cacao, pizzas, galletas y un gran etcétera que podemos encontrar en las estanterías de todos los supermercados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja limitar su consumo ya que contiene cerca del 50% de ácidos grasos saturados e influye a que nuestro organismo aumente el nivel de colesterol malo.
La industria alimentaria argumenta que por lo pronto no se puede sustituir ya que no se conocen alternativas y si así fuera se correría el riesgo de que el alimento en cuestión perdiera propiedades. El debate está servido. Además en los bosques tropicales de Malasia e Indonesia empieza a convertirse en un problema medio ambiental grave que está acabando con el hábitat natural de varias especies, entre ellas los orangutanes.
El tema no es de risa, realmente es serio y puede provocar problemas graves a nuestra salud y la de las futuras generaciones, a la vez que interferirá en que varias especies animales se vean gravemente amenazadas y en peligro de extinción.
Mi consejo es que vayáis con mil ojos a la hora de comprar y os paréis a leer con detenimiento las etiquetas de cada uno de los productos. Yo ya llevo tiempo haciéndolo, he eliminado esta grasa de mi dieta y aunque deba pagar unos euros más, prefiero comer alimentos mucho más sanos que no contengan este tipo de aceite. Actualmente, más del 60% de los productos que podemos encontrar en los supermercados lo contienen. Ayer sin ir más lejos estaba buscando unas tostadas y me di cuenta que en todas se usaba el aceite de palma, menos en las que pude encontrar, un poco más caras, eso sí, pero con aceite de oliva. Es alucinante, llevan años envenenándonos y matándonos lentamente...por eso cada vez hay más cáncer. Ya no sabemos que narices comemos...pero no hay que desesperarse porque gracias a Dios aún hay infinidad de productos que podemos consumir libre de componentes perjudiciales para la salud. Solo hay que saber mirar y estar dispuesto/a, en algunos casos a pagar un poco más por ellos. Aunque no debemos olvidar que la fruta y la verdura siempre estarán a nuestra disposición.
En nuestras manos está no solo el alimentarnos bien, sino el respeto por otras especies que pierden su territorio para que la industria alimentaria se lucre a costa de nuestra salud y permita que muchas especies mueran lentamente por abaratar los costes de los alimentos.
Con la salud no se juega.




Gubi's place.


martes, 31 de mayo de 2016

¿Por qué ponen tantas etiquetas en la ropa...y por qué son tan largas?



He aquí otra de esas preguntas que no tienen una respuesta lógica por mucho que nos lo traten de explicar con teorías y demás.
A mí no me entra en la cabeza como puede ser que coloquen en el interior de las prendas etiquetas tan largas y tan incómodas. Si es que puedes escribir una poesía o un mini relato en ellas, parecen pergaminos. 
Para poner el fabricante, los materiales con los que se ha confeccionado, donde se ha fabricado y si puedes lavarlo en frío, caliente, usar secadora...etcétera, ¿es necesario utilizar otro trozo de tela enganchado a mala leche en el lateral de la prenda que cada vez que uno se lo pone le acaba rozando y has de optar por cortarla de cuajo?. ¿No sería más fácil colocar un código qr, en un trozito pequeño de tela y así cada uno en su casa mira la información de la prenda con tranquilidad?.
Pero ya no es sólo eso, ¿y la manía que tienen de colocar más etiquetas cansinas y fastidiosas como un grano de pus en la nariz, colgando de la prenda?, me refiero a esas etiquetas de cartón con bordes cortantes, que penden de un trozito de plástico donde indican el precio y descuentos. Esas etiquetas que una vez te encuentras en el probador e intentas probarte la prenda, has de hacer filigranas para no hacerte daño, porque muchas veces se lian ellas solas con la ropa y te acaban provocando unos rasguños que quitan las ganas de seguir probándose ropa. A veces da la sensación que en vez de comprarte una camiseta te estás comprando un conjunto de etiquetas enganchadas con forma de camiseta, porque hay por todas partes, en los laterales, en el cuello dentro de los pantalones....¡venga hombre un poco de por favor!. 
Hoy sin ir más lejos, estaba yo buscando un pantalón tobillero porque me resultan francamente cómodos, creo que en otro post ya lo comenté, así me ahorro entrar los bajos...bueno pues he visto un par de modelos y me he dirigido al probador con el deseo de que alguno me sentara bien porque realmente necesito comprarme uno. Pues para ponerme el pantalón me las he visto y me las he deseado, he contado cinco etiquetas, la interior de tela enganchada al pantalón, dos de cartón y otras dos de plástico duro que colgaban del interior del mismo. He tenido que hacer virguerias para no hacerme daño y no rozarme la piel. No ha sido nada agradable la verdad porque además en una simbiosis perfecta se ha engarzado en la ropa interior y me ha hecho mucha gracia pelearme dentro de ese habitáculo, pequeño y mal oliente, con media nalga al aire porque la jodida etiqueta se había enganchado en la ropa. Añadiendo además que has de estar al quite no vaya a ser que alguien de golpe y porrazo corra las cortinas y ¡zasca! las virtudes al descubierto. Pero..¿y si se te engancha en el sujetador? ahí ya la hemos liado buena porque también te coge el baile de San Vito en tu intento de desenganchar la camiseta del mismo. A mí esto me ha pasado con la mala fortuna de que la etiqueta me ha rozado parte de la espalda provocándome una buena rascada.
No me digáis que a nadie más le ha pasado esto...porque si es así es que o soy muy rara...o muy torpe, que también podría ser... o aún no he aprendido a manejarme ahí dentro a pesar de haber ido durante años a las rebajas.
Sea lo que sea he sudado para desengancharla y cuando lo he conseguido me he mirado al espejo y me he frustrado porque el pantalón me sentaba como a un Cristo dos pistolas, tanta tontería para nada.
Así que seguiré en mi empeño de buscar unos pantalones que me sienten bien y procuraré comprar mi ropa en sitios donde no utilizan este tipo de etiquetas innecesarias y engorrosas.
Quizá deberíamos hacer un llamamiento o deberían hacerlo en todo caso, las personas asiduas a comprar en estos establecimientos para que acorten las etiquetas y empiecen a utilizar códigos qr que resultan mucho más prácticos y baratos.
¿Qué opináis al respecto, o has pasado alguna vez?
Saludos.











Gubi's place