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jueves, 16 de marzo de 2017

Definitivamente el cambio de estación va a acabar con mi salud...




La verdad es que esta imagen ha definido muy bien lo que esta siendo esta semana para mi salud y mi cuerpo...es la primera vez que noto que la llegada de la primavera está cerca y que me ha afectado para mal. Hacía mucho tiempo que no sentía tal sensación de cansancio, apatía, mal humor, tristeza y mal estar general. Todo ello acompañado de dolor de cabeza, fiebre y mocos. Ha sido duro porque he ido a medio gas y me ha costado rendir. Creo que por primera vez en mi vida puedo indicar que tengo alergía y no es nada agradable. Me ha faltado el aire al salir a la calle, notaba que me ahogaba, que sensación más angustiosa en serio. 
Esta claro que el calor no es mi fuerte, porque no me sienta nada bien, aunque por otro lado mola salir a pasear, llevar la cámara y pasar un buen rato haciendo fotos, sentarse a tomar algo en una terracita, descubrir en el armario esas prendas de las que ni te acordabas...pero a pesar de ello, yo prefiero el frío que queréis que os diga. 
Tendré que hacerme a la idea de que en breve iremos medio en porretas...no me hace ilusión alguna, pero debe aguantarme.





Gubi's place.

lunes, 13 de marzo de 2017

Empezamos la semana con un resfriado de narices...nunca mejor dicho...



He empezado la semana con muy buen pie, con un trancazo de lo más molesto y todo por disfrutar de un Domingo de sol...y aire. Una no se puede confiar ni tampoco descuidar porque a la mínima la puedes pillar gorda. Dolor de cabeza, malestar general y fiebre, que ilusión. Para el próximo Domingo me pongo más ropa aunque haga buen día, no me la juego más, porque estamos a Miércoles y aún no me he curado.
Ojo con los cambios bruscos de tiempo, nada es lo que parece así que no os podéis fiar. Seguiremos con Aspirina y Frenadol, que le vamos a hacer.






Gubi's place.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Empezar con buen pie las vacaciones...




Para no romper la dinámica de varios de mis posts, voy a explicar la anécdota que me ocurrió el primer día de vacaciones. Por ello lo he titulado de esta forma porque estas cosas le pueden pasar a cualquiera pero que casualidad que me ocurren a mí. En el fondo es una tontería, pero arrastré sus consecuencias durante los diez días que pasé en la isla.
El primer día todo empezó aparentemente muy bien, mi pareja y yo nos sentamos en la terraza a desayunar y contemplar las vistas mientras disfrutábamos de un cafecito caliente. Después fuimos a comprar para abastecernos durante la semana y decidimos ir a dar un paseo para conocer la zona y sus preciosas playas. Hasta aquí todo es aparentemente normal ¿verdad? pues en realidad no es así, sino no tendría sentido escribir esto. 
Decidimos ir a darnos un bañito después de comer y mi pareja cogió su cámara acuática para grabar bajo el mar cuando practicara snorkel, pero al principio prefirió grabarnos a ambos al entrar en el agua. Todo habría salido a pedir de boca si mis tonterías no hubiesen aflorado, supongo que muchos/as de vosotros/as os preguntaréis a que me refiero ¿verdad? pues simplemente es que una no se agrada demasiado en bikini y no quería salir en el vídeo por temor que alguien más lo viera...y tratando de que no me captara la cámara y a pesar de que el agua cristalina permitía observar cualquier detalle del fondo, me golpee contra una roca, bueno rectifico, más bien le di una patada y me fastidie el dedo corazón del pie. Dedo que es más largo que el resto, algo que heredé de mi abuela, en paz descanse y que siempre me golpeo por todas partes. Al principio sentí dolor pero creí que no era nada grave, pero horas después aquello empezó a ponerse feote. Al día siguiente parecía una butifarra y me dolía bastante, no fui al médico y preferí tomarme un antiinflamatorio ya que podía moverlo por lo tanto no había rotura. Estuve así los diez días aunque poco a poco fue bajando la inflamación y el dedo volvió a parecer eso, un dedo del pie y no un choricillo de Burgos. Para rematar la jugada esa misma noche me picó un mosquito de las islas, al que también llaman tigre y se puso la botas conmigo ya que me picó cinco veces en el brazo, codo, mano y cara. No daba crédito y pensé: -cómo sean así todos los días vamos listos-. Pero por suerte las cosas fueron muy bien, compramos un repelente y una crema para calmar los efectos de las picadas y se me fueron curando poco a poco.
El que también empezó con mal pie fue mi pareja que se golpeó el mismo dedo que yo, del mismo pie, contra la tabla de surf y al día siguiente también tenia una pequeña butifarra de dedo. Por suerte poco a poco se fue curando también y recuperó su apariencia de dedo del pie.
Cosas que le pasan a una y que dan rabia la verdad, pero bueno que todo sea esto en la vida ¿no?.
A la vuelta de mis vacaciones me picó un mosquito tigre de verdad, de los buenos, de los que están entrenados por el ejército y me ha dejado la pierna como una mortadela, provocándome una mala hostia que no os quiero ni contar. Al menos la inflamación ha bajado y los efectos se han calmado, pero vaya cuatro días he tenido que soportar porque el quemazón y el dolor no me lo quita nadie. 
Así que he acabado el verano con ocho picadas en mi cuerpo cuando creí que este año me iba a librar, si es que no se puede subestimar a estos jodidos insectos porque no estamos a salvo en ningún sitio. Por lo tanto y hasta que llegue el frío seguiré embadurnándome con repelente...que remedio me queda.




Gubi's place.