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sábado, 29 de octubre de 2016

Por qué cuesta tanto respetar la opinión de los demás...



Con el título de este post y habiendo encabezado el mismo con esta ilustración debería quedar muy claro que el respeto es fundamental en esta vida para que las cosas salgan bien. En cualquier lugar en el que nos encontremos debemos respetar y ser respetados, no importa si sólo son conocidos, si son nuestros mejores amigos o si se trata de nuestra propia familia, en cualquier ámbito el respeto es fundamental.
Como ya he dicho en otras ocasiones no elijo la temática de mis posts al azar, lo hago con conocimiento de causa y siempre con un motivo de peso, bien porque he vivido esa situación muy de cerca o bien porque lo percibo del resto de personas que me rodean.
En este caso me veo obligada a hablar de este tema porque obviamente me a tocado de pleno y con personas muy cercanas a mí, muy pero que muy cercanas a mí :-/ y eso jode en el alma y se te clava como esa astilla que no hay forma de sacar hasta que no coges una aguja, te levantas la piel y te auto mutilas sin poder evitarlo. Pues así me siento yo ahora con bastante malestar y un nudo en la garganta porque no soporto indicar a los demás que me respeten cuando algo no me gusta o me molesta y que hagan caso omiso de mis palabras y se lo pasen por el forro. Eso me repatea el hígado de mala manera y he llegado a un punto en mi vida en el que ya no lo voy a consentir, provenga de quien provenga.
No quiero adentrarme en detalles porque no merece la pena, simplemente quería comentarlo en términos generales, ya que muchas veces las personas piensan que todo es una fiesta y de que no hay que respetar a los demás y por ello se permiten el lujo de hacer bromas y chistes esperando que esa persona lo comprenda y también se ría. Pero a veces no todas las bromas hacen gracia y no siempre hay que aceptar de buen grado una guasa, ya que todo tiene su límite y eso es algo que hay que respetar. Por lo tanto, si se dice: - ¡basta!, significa que la broma se acaba y punto final. No significa que se da pie a que continúen con el cachondeo. Esto es justamente lo que me ha ocurrido a mí, lo he dejado estar hasta que la mofa ya no me ha hecho nada de gracia, por ello he golpeado la mesa y me he posicionado haciendo entender a los demás que ya era más que suficiente. Mi sorpresa ha sido recibir una respuesta negativa por parte de la demás y una gran incomprensión seguida de un sinfín de reproches a mi persona y mi carácter. Supongo que ahora me toca aguantar este chaparrón, pero después de la tormenta siempre llega la calma...así que espero que las aguas vuelvan a su cauce, todo se solucione y quién deba disculparse lo haga y con razón...
Por eso considero que hay que ir con mucho cuidado con las bromas que hacemos porque perder el respeto es muy sencillo y la línea que lo separa es tan fina que a la mínima de cambio se traspasa y después vienen los malos entendidos y los problemas...que posteriormente cuesta mucho arreglar.




Gubi's place



jueves, 18 de febrero de 2016

No hay lugar en esta sociedad para los inconformistas...There's no place in this society for nonconformist people



Y yo me pregunto, ¿por qué no expresar nuestra no conformidad respecto a lo que nos rodea?, que hay de malo en tener opinión, que problema hay en ser diferente, en tener personalidad.
Sin lugar a dudas creo que en esta sociedad no hay cabida para los que hacemos preguntas, para los que no seguimos las reglas, para los que no imitamos patrones...cuando haces alarde de poseer juicio, cuando tienes tu propio criterio y así lo manifiestas el resto se sorprenden e incluso te colocan en el punto de mira. 
Puedo garantizar que es así porque personalmente me ha ocurrido varias veces y en diferentes ámbitos. Tan sólo son capaces de señalarte con el dedo para incriminarte, para acusarte de ser "raro", de ser un provocador, de ser un guerrillero...entre otras perlas con las que pueden vituperar nuestros oídos. 
Pero da igual, ser inconformista está bien, saber decir y opinar lo correcto en cada ocasión es necesario, acusar las injusticias y no tener miedo a las consecuencias nos hace libres.
Vivimos en una sociedad totalmente condicionados, nos indican cómo vestir, qué comer, que música escuchar, que coche comprar, se atreven incluso a decirnos cuando debemos tener hijos y cuando no tenerlos por ser demasiado tarde, el culto al cuerpo se ha convertido en la nueva religión de esta sociedad a cualquier precio, manipulan todo lo que está a nuestro alrededor y lo más triste es que la gran mayoría de la población no se da cuenta de ello.
Seguir las normas, repetir patrones no nos hace libres, sino todo lo contrario, somos esclavos, somos súbditos, repetimos a diario las mismas conductas una y otra vez. No hay agallas para romper las cadenas, no hay valor suficiente para exclamar bien alto: 
-¡yo soy diferente y sigo mi instinto!.
Me considero inconformista y cada vez más, ahora mis decisiones las tomo de otra manera, lo pienso mucho más.
 Me he dado cuenta de que a pesar de que muchos creen que tener personalidad es un problema, yo considero que es una virtud que desaprovechamos y así nos va; sólo hay que mirar a nuestro alrededor. Me cansé de seguir reglas, normas, quiero seguir mi instinto, escuchar esa voz interior que todos tenemos y hacerle caso porque no suele equivocarse. No quiero hacer las cosas porque hay que hacerlas y punto, quiero hacer lo que a mí me haga feliz, sin ataduras, quiero ser libre no un esclavo. Soy consciente de que no todo el mundo me dará la razón pero no importa no voy a cambiar mis ideales y tampoco pretendo convencer a nadie. 
Ser inconformista es algo que hasta hace poco ni se me había pasado por la cabeza, siempre he hecho las cosas que debía hacer porque se suponía que era lo correcto. En realidad no lo hacía por mí, creo que ha llegado el momento de tomar las riendas y hacer en todo momento lo que yo considero oportuno asumiendo las consecuencias.





Gubi's place