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viernes, 16 de diciembre de 2016

Ciertos conductores creen que los túneles no tienen doble sentido de circulación...




Una cosa esta muy clara y es que ciertas personas al volante pueden ser un peligro enorme para el resto de conductores y peatones. 
Animaladas al volante hay todos los días, de hecho creo que no hay más accidentes porque muchos conductores tienen algún ángel que cuida de ellos porque sino las cifras se dispararían considerablemente.
Cuando hablamos de túneles, hemos de tener presente que la gran mayoría tienen doble sentido de circulación, al menos los que yo he cruzado han sido así, a no ser que sea dirección única y sólo se permita la circulación en una sola dirección...En mi  pueblo el túnel tiene sólo un carril y doble sentido, delimitado por semáforos en ambas salidas y justo al lado el túnel de peatones.
Una vez dicho esto, nos ubicamos y tenemos en cuenta lo que supone circular por un túnel delimitado por dos semáforos en ambas salidas, perfectamente diseñados y programados para dejar el mismo tiempo a todos los conductores que desean ir al otro lado del pueblo. Implica que mientras una parte espera, la otra puede circular y viceversa, pero como de costumbre, siempre aparece  el típico cafre que se pasa las normas por la parte dónde amargan los pepinos sin importarle las consecuencias que se deriven de sus inconscientes actos.
Hoy sin ir más lejos, paseaba por la calle y salía del túnel de peatones, suelo acortar por ahí porque me resulta mucho más cómodo y rápido a la hora de ir a mi casa, pues justo cuando me había alejado unos pocos metros del túnel he oído una frenada muy brusca y un conductor se ha parado justo en la entrada del de coches. La verdad es que me ha asombrado porque iba a gran velocidad y ha tenido que frenar de golpe cuando ha visto que el semáforo cambiaba. Si hubiese circulado a la velocidad que marca la vía, esto no habría ocurrido porque habría tenido tiempo de reaccionar y parar con calma dejando la distancia correspondiente para que los coches que vengan en dirección contraria puedan pasar. 
Ha tenido suerte de que a esas horas no había mucha circulación porque sino habría provocado un accidente seguro. El tipo ha reculado y ha tirado marcha atrás en pendiente ascendente...imaginaos no sólo entorpecía a los que iban a subir sino también a los que hubiesen bajado...si no fueran con tanta prisa, estas cosas no pasarían y podrían tener más tiempo de reaccionar.
Por ello creo que muchas veces tenemos suerte de que no hayan más accidentes de los que en realidad hay porque con el estrés, los nervios y la tensión que se respira en esta sociedad van los conductores acelerados y se refleja constantemente en su manera de conducir.
Y sobre todo en un pueblo dónde la máxima permitida no supera los sesenta kilómetros...ir a velocidades de cien es una temeridad. 
En esos casos si que celebro que pongan multas, retiradas de carné y de coche si es preciso.



Gubi's place.

viernes, 28 de octubre de 2016

Algunas personas son temerarias por naturaleza...



No me cansaré de decir que hay ciertos humanos a los que les gusta pasearse al filo del abismo e implican a los demás sin habérselo preguntado primero. Yo no sé si está dentro de la genética humana o es que hay ciertos especímenes que, tras nacer, rompieron el molde, pero el caso es que a día de hoy el número de estúpidos es altamente preocupante. No sólo lo comento por una anécdota que ya he explicado anteriormente en algún post y que hoy he vuelto a sufrir sino porque tan solo hay que salir a la calle y pararse un ratito a observar las locuras que algunos congéneres llevan a cabo y que no provocan más accidentes porque debe haber alguna divinidad que ampara a todos/as aquellos/as cabezas de chorlito que van por la vida creyéndose protagonistas de la estúpida película Jackass..."tontos del culo", como se tradujo aquí en España. 
Por poner un ejemplo, nos encontramos un paso para peatones señalizado con marca vial en el que tienen preferencia los viandantes. Por poco que se haya estudiado el libro de la autoescuela, esto es un concepto de perogrullo que debería saberse como el padre nuestro y sin embargo a día de hoy la gran mayoría de los conductores se lo pasan por la parte donde amargan los pepinos e incluso aceleran cuando hay algún peatón cerca. Pero no sólo eso, es que muchos peatones también cruzan por donde quieren, salen de improviso, cruzan en rojo y encima se enfadan cuando les pitan. Pero vamos a ver ¿es que son bobos o tienen ganas de acabar con su vida de forma estúpida?. Y que me decís de aquellos/as que cruzan las vías del tren cuando se ha iniciado el aviso de que un convoy se aproxima o se paran en medio a saludar a alguien o van con los cascos y la música a toda pastilla o están más pendientes del teléfono que del tren que se acerca o peor me lo ponen, van con sus hijos y cruzan la vía cuando se puede ver el tren a lo lejos y el maquinista varios metros antes ha de tocar esa incómoda y desagradable bocina del demonio que retumba por todas partes...o en Barcelona por ejemplo, la de veces que se paran los coches justo en la intersección por donde pasan las vías de Tram Baix, poniendo gravemente en peligro la correcta circulación del tranvía o los mismos ciudadanos que cruzan alegremente por delante cuando se ha iniciado de nuevo la marcha, estas son actitudes y comportamientos altamente temerarios y lo lamentable es que cada día al salir a la calle alguien comete alguna burrada de estas.
Pero lo que me repatea el hígado, es otro tipo de temeridad altamente peligrosa, tema por el que he escrito este post. Me refiero a la manía que tienen algunas personas de llevar a su perro suelto sabiendo que es agresivo y que en cualquier momento se puede lanzar a atacar a otro perro cogiéndole desprevenido. 
Esta mañana y sin ir más lejos me he asustado de verdad desde que tengo perro, porque me he topado con un chico joven que llevaba a su perra suelta y que en principio estaba persiguiendo a las palomas. Yo no dudo de que eso fuera cierto, porque además hacía unos minutos que ya lo había visto y he aminorado el paso para ver hacía dónde se dirigía y cuando me he percatado de que venía hacia nosotros he tenido que gritarle al chico para que cogiera a su perro evitando así un disgusto. Y aunque me dijera que era muy tranquilo y que bla, bla, bla, cuando se ha acercado a pesar de que le he dicho que no lo hiciera por precaución y porque no he visto a ese animal nada amigable, ha hecho caso omiso y entre risas lo ha colocado a un metro del mío...entendéis ahora porque digo que la gente es temeraria ¿verdad? pues ha enseñado unos buenos colmillos y ha adoptado una actitud de ataque absoluto, tanto que mi perro y yo nos hemos quedado parados y sorprendidos porque desprendía tanto odio ese animal que si este chico lo hubiese soltado se tira a matar al mio...y adoro a los animales pero por defender la integridad física de mi perrito no me lo habría pensado dos veces si hubiese tenido que propinarle una patada...no podrían culparme de nada, sería en defensa propia, además la normativa indica que se sancionará a todo aquel que lleve a su perro suelto con una multa de cuatrocientos euros. Así que la próxima vez que vea a alguien con un perro considerado potencialmente peligroso y que encima su dueño sea un inconsciente, no dudaré en llamar a la policía.
Pero así van las cosas, la gente se cree que las normas están para saltárselas e incumplirlas porque son más chulos que un ocho y a ellos nadie les va a decir nada.
Que paciencia hay que tener a veces...digo a diario.



Gubi's place.