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domingo, 16 de julio de 2017

Domingos de caloret...




Con el debido respeto a esta señora...la frase para este Domingo le viene que ni pintada. Tanto calor me está agobiando de mala manera, no lo soporto, me enferma os lo aseguro. Hoy he ido a comer con unos amigos y durante la comida he sudado tanto que parecía que me habían tirado un cubo de agua por encima, es que me caía el sudor a chorros y no he disfrutado en absoluto porque estaba más pendiente de secar el sudor con una servilleta que de saborear la paella...que rabia. La verdad es que absurdo era un rato las ventanas abiertas y un aparato de aire acondicionado en marcha, surrealista...o abrimos las ventanas o ponemos el aire pero las dos cosas no casan malgaste de energía absurdo.
Quiero que acabe este calor, no puedo más :-/





Gubi's place.

sábado, 6 de mayo de 2017

viernes, 18 de noviembre de 2016

Sales a la calle...y a los pocos minutos sientes una necesidad imperiosa de ir al baño...




¿Alguna vez os ha pasado que salís a la calle y a los pocos minutos os dais cuenta de que necesitáis ir al baño urgentemente y no podéis dar media vuelta para volver a casa?...se pasa mal ¿verdad?, pues esto mismo me ha sucedido a mí hoy al salir a pasear al perro. Cuando llevaba varios minutos con él en la calle y me había alejado considerablemente de mi casa, me han entrado unas ganas irrefrenables de orinar que me han hecho hasta cuestionarme el hacerlo detrás de un matorral porque creía que no conseguiría llegar al baño a tiempo. Ha sido horrible, lo he pasado muy mal porque encima el perrito quería ir para un lado, para el otro y oler centímetro a centímetro el camino, lo que ha hecho que aún me pusiera más nerviosa y un sudor frío me recorriera el cuerpo. Que angustia más grande no se lo deseo a nadie, sólo quería llegar a casa y el tiempo del paseo se me ha hecho interminable.
He tenido que hacer grandes esfuerzos por pensar en cualquier cosa menos en que me estaba orinando de mala manera.
Además mi mente estaba bloqueada, no he disfrutado del paseo y sólo me decía a mí misma: -por el amor de Dios no te lo hagas encima-. 
Parecerá una tontería, pero no es la primera vez que me ocurre, lo peor es cuando te pasa y te encuentras en los transportes públicos sin la posibilidad de poder ir al baño, ahí la cosa se complica y la vejiga se hace cada vez más pequeña y a cada minuto que pasa tiene menos capacidad y tu te quieres morir directamente o hacerte tus necesidades encima con todo el disimulo del mundo...ya te asearás cuando llegues a casa. Son pensamientos que he tenido cuando me he visto tan apurada...porque además soy una persona con una vejiga del tamaño de un cacahuete y cuando hace frío no paro de ir al baño. En una ocasión llegué a ir unas diez veces seguidas, hecho que provocó una pelea con mi pareja porque cada diez minutos tenía que ir a evacuar. Confieso que esa ha sido la primera y única vez en la que he batido mi propio récord, no me ha vuelto a pasar y lo agradezco de corazón, porque no hay nada peor en este mundo que orinarse y tenerse que aguantar durante un buen rato...en alguna ocasión casi me lo he llegado a hacer encima, imaginaos hasta dónde he llegado.
Ah y no creáis que es algo malo, sino todo lo contrario, hacer pipí y no aguantarse es lo mejor del mundo y si vas a menudo no debes preocuparte, eso es porque te funcionan muy bien los riñones. Estas son las palabras de un ginecólogo muy bueno que me visitó durante varios años y que por circunstancias de la vida ya no ejerce en España, no puedo estar más de acuerdo con él, porque todo líquido que ingiero se evacua con la misma facilidad y sin complicación alguna.





Gubi's place.


domingo, 24 de julio de 2016

Dejar salir antes de entrar...




La foto con la que encabezo este post es lo suficientemente significativa como para entender el contenido del mismo. Algunas personas aunque no lleven esta vestimenta por la calle poco les queda para comportarse como un rudo jugador de rugby cuando entran en los vagones de metro y de tren ya que parece que les va la vida en ello. Da la sensación de que han rifado los asientos antes y que sea una cuestión de vida o muerte el hecho de coger sitio.
Ayer sin ir más lejos cogí el Trambaix y bajé en Francesc Macià, la última parada de la línea T3. Al ser la última y a la vez la primera parada de la línea, según como se mire, significa que hay tiempo de sobras a que los usuarios podamos bajar y los que pretenden subir, lo hagan de forma ordenada y sin temor a no encontrar sitio ya que suele tardar unos cinco minutos en salir. Y sin embargo y para mi sorpresa, por primera vez me encontré a una chica joven que pretendía acceder al vagón justo en el mismo momento que yo y cuando se abrió la puerta entró a empujones...no le dejé pasar evidentemente, simplemente miré a esa persona y le dije bien alto: -deja salir primero-, me miró con cara de sorpresa y sonrió, lo que me da a entender que o bien era extranjera y no me entendió, por lo que quizá debí haberle repetido en inglés la frase, o bien me estaba vacilando y por eso reía...a lo que ya no quise entrar al trapo porque ya había llegado a mi destino. Fuera cual fuese el motivo se comportó como una auténtica mal educada sin dejar bajar a los viajeros primero y con el ansía característica de una persona que no sabe comportarse en sociedad.
No es la primera vez que he de abrirme paso a codazos para poder salir de un vagón y es muy desagradable sinceramente, porque encima te miran como si les debieras algo, cuando lo único que han de hacer es esperar pacientemente a que bajen todos y después subir. Acto que tan solo dura unos pocos minutos y otorga tiempo suficiente a que todo el mundo pueda bajar y subir. Que para eso existen los retrovisores señores/as y también los maquinistas controlan los andenes antes de cerrar las puertas, las cuales están acompañadas del sonido característico de aviso para que todo el mundo tenga presente que en breve se van a cerrar. 
Pues algo tan sencillo que a la vez es de sentido común a día de hoy no es entendido por la mayoría de las personas que se creen con derecho a empujar e insultar para poder acceder a este tipo de medios de transporte. 
Cuando veo estas cosas, cada vez tengo más claro de que esta sociedad no avanza y lo peor es que esto es lo que estamos enseñando a nuestros hijos. Porque si ellos ven que sus padres entran corriendo sin importarles quién espera detrás de la puerta para poder bajar...arrollando con todo lo que encuentran y gritando a sus hijos que cojan los mejores sitios, como no van a comportarse ellos de la misma forma. Una vez se hagan más mayores y viajen solos, harán lo mismo que han visto hacer a sus padres. Accederán como bestias encabronadas y dará igual si empujan o tiran al suelo a una persona mayor, a una mujer embarazada o a un niño, lo importante es que cojan sitio y no se queden de pie durante el trayecto.
Así que una vez más se resume todo en la educación que se recibe en casa, no podemos decir que somos una sociedad civilizada y educada cuando nos comportamos de esta forma, es un sin sentido.




Gubi's place