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miércoles, 16 de marzo de 2016

¿Un hombre se deteriora igual que una mujer?...¿Does a man deteriorates same as a woman?









Hoy me gustaría hablar de un hecho que llevo observando a medida que me voy haciendo mayor. Digamos que antes en mi plena juventud no prestaba demasiada atención a estas cosas, pero de un tiempo a esta parte mi percepción ha cambiado de forma radical. Es un tema delicado y peliagudo, pero que está presente en nuestra sociedad.
Es bien sabido por todos que vivimos en un mundo dónde se da mucha importancia al aspecto físico, el lucir bien, el vestir bien, el tener un cuerpo atlético...aunque no siempre es factible conseguirlo. El trabajo, las prisas, las obligaciones, los hijos, la casa, el estrés...provocan que muchas veces olvidemos nuestro aspecto y nos descuidemos porque no encontramos ese momento para nosotros. Hecho que al final se acaba convirtiendo en nuestro leitmotiv, posponerlo porque hay otras cosas que hacer.
Actualmente hay muchas personas que hacen deporte de forma regular, cada vez más, cuidan su alimentación y evidentemente, cómo una cosa lleva a la otra también cuidan con mimo de su aspecto.
Pero la otra cara de la moneda es que sigue habiendo un porcentaje considerable de personas, sobre todo dentro del sector femenino, que tras tener hijos y habiendo cumplido ya los cincuenta, entran en un bucle donde se acomodan y no prestan atención a su imagen, digamos que se descuidan de mala manera. En los hombres ocurre mucho menos, aunque haberlos haylos, porque las barriguitas cerveceras, que se consiguen con esfuerzo y dedicación, mediante el disfrute de esas tardes de tapeo con los amigos y jornadas de fútbol en el bar, bien merecen un apartado especial. Aunque en muchos casos, tal y como veis en la imagen, los hombres no se preocupan tanto de estos temas, digamos que en la mayoría de las ocasiones ellos se ven bien, las mujeres siempre son mucho más exigentes porque la sociedad y todo los que les rodea les obliga a ello.
Pero hay un hecho que es totalmente cierto y es que ya de por sí ser mujer no es fácil, los cambios hormonales causan estragos en nuestros cuerpos y tras un parto o varios, si no se dispone de fuerza, ganas, voluntad y tiempo, el cuerpo se deteriora y poco a poco se entra en una espiral que conduce a un estado de dejadez absoluta, en la que se ya no se acude a la peluquería de forma regular, sólo si es absolutamente necesario, se viste con ropa ancha, da igual si sienta bien o no, lo importante es la comodidad, el resto da igual, se deja de ser coqueta...total ¿para qué? dicen muchas. Ya no se presta atención a los pequeños detalles, como un perfume, una crema hidratante, un exfoliante, un champú nutritivo...etcétera. Entiendo que ser madre no es fácil y prestar atención a tantas cosas provoca que poco a poco dejen de mimarse y preocuparse por ellas. Además no creo que en todos los sectores ocurra esto.
He llegado a estas conclusiones a base de observar y observar al sector femenino. Llegados a una edad determinada una mujer se deteriora antes que un hombre, si además añadimos la falta de ganas de arreglarse y cuidarse, el resultado habla por si sólo. No pretendo ofender a nadie ni ser cruel.
Intentaré ser más concisa, en un gimnasio se puede verificar mi teoría. Sólo hay que observar para darse cuenta de que el sector femenino se marchita antes que el sector masculino  y ¡ojo! que no hablo de todas las mujeres, obviamente no, hablo de un porcentaje que se sitúa entre los cincuenta y cinco y los setenta. 
Hoy sin ir más lejos, he entrado en la sala de fitness y un hombre que debe estar en los cincuenta, me ha saludado porque ya hemos coincidido alguna vez y porque tiene amistad con mi pareja, que es técnico y sabe que soy su novia. Me llama especialmente la atención, porque a pesar de que ya no es un jovenzuelo de dieciocho o veinte años, está muy bien conservado, sigue teniendo un cuerpo atlético y fibrado. Su cabello es canoso, pero esto le aporta un aire atractivo que en el caso de ser mujer, sería mucho más complicado de apreciar y estoy segura que la gran mayoría estaréis de acuerdo conmigo. 
Las canas y las arrugas no son bellas, son síntoma de vejez, son síntoma de que el paso del tiempo sigue su curso y hace su trabajo la mar de bien, pero en ningún caso es algo hermoso. Hacerse mayor es una etapa más de la vida, pero no nos indican que sea hermoso lucir arrugas y flaccidez. Supongo que es debido a la publicidad que nos muestra que en un hombre se ve mejor, se tolera de otra manera. Digamos que un hombre de más de cincuenta años, que hace deporte, que está bien definido, aunque su cabello sea canoso, si está bien cuidado, es atractivo...lo que se diría coloquialmente, está en el mercado. Pero pocas son las mujeres de más de cincuenta cuya presencia sea notoria en cualquier lugar. Evidentemente que las hay, pero son menos y por supuesto que yo he visto y conocido, pero insisto, son muchas menos.
Creo que esta sociedad exige mucho más a una mujer que a un hombre, no es justo, no es suficiente con llevar una nueva vida durante nueve meses, con todo lo que ello conlleva, dentro de nuestro cuerpo, al parecer no es suficiente. Dar a luz, en un acto hermoso y natural pero a la vez peligroso en algunos casos, extenuante y sacrificado, tampoco es suficiente. Conciliar vida familiar y trabajo es aún una utopía en los tiempos que vivimos. Llevar una casa, cuidar a los hijos, hacer la compra, trabajar...estar hermosa y estupenda, subirse en unos tacones de infarto en un intento de hacernos valer y que se nos respete, el maquillaje, la peluquería...creo que no es necesario seguir. 
Desde pequeños se da mucha importancia a lo que los demás ven de nosotros, muchas veces las personas creen que una persona es lo que muestra su imagen, pero se equivocan, ser es mucho más. No nos preparan para ponernos en la piel de los demás, para entender los procesos de la vida y las circunstancias que llevan a una persona a vestir de una manera determinada o a pasar totalmente de su aspecto y de lo que opinen los demás.
Todo se marchita, todo envejece, es el proceso natural de la vida, pero considero que aún se espera demasiado del sector femenino, sigue estando en desventaja en muchos aspectos, sigue estando infravalorado en muchos otros. 
Para que veáis otro caso, sólo tenéis que echar una ojeada a Instagram, la gran mayoría de las personas viven vidas que no existen, cómo se dice hoy en día, todo es postureo. Las fotos de mujeres están totalmente estudiadas, escondiendo tripita, mostrando de forma exagerada sus atributos y la parte de maquillaje y peluquería están totalmente diseñadas para quedar perfectas en esas fotos que personas que no conocen indicaran con un like si les gusta o se permitirán el lujo de hacer comentarios de todo tipo juzgando algo que desconocen. Son vidas irreales. Necesitar de varias horas o incluso días para exponer una foto en la que todo sea perfecto es una auténtica locura. La vida de por sí no es tan perfecta, una persona no se levanta con el cabello impecable, creedme, eso sólo pasa en las películas...un día vas al baño y te ha salido un granito, oye pues lo has de lucir que le vas a hacer, o tienes una arruguilla, pues ces't la vie mon amie, si es que es lo más normal del mundo.
Hacerse mayor es un ascazo, para que nos vamos a engañar, hay que vivir cómo sino hubiera mañana y cada vez lo tengo más claro. Porque hoy estás y mañana ya no existes. No digo con ello que a partir de este momento todo sea Sodoma y Gomorra, no es eso, hay que vivir con cabeza, aprovechar todo aquello que nos hace feliz y apreciar las pequeñas cosas. 
A lo mejor me he desviado un poco del tema, pero quiero aclarar el hecho de que nos han hecho creer de que una imagen vale más que mil palabras, aunque estoy segura de que si escarbáramos más allá de esa imagen, nos llevaríamos muchas sorpresas y a lo mejor ya no tendría tanto valor. De todos modos, es bueno que todas las personas se cuiden, aunque sea lo mínimo, eso dicen mucho de nosotros también, nos hace estar felices con nosotros mismos y eso lo transmitimos a los demás.

Hoy me he levantado con ganas de filosofar sobre las grandes diferencias que aún marca esta sociedad para hombres y mujeres. 

A mí personalmente me gustaría llegar a una vejez digna y en condiciones, mirarme al espejo y ver que sí, que evidentemente, me he hecho mayor, pero que lo acepto con madurez. Procurar seguir haciendo deporte, dormir mis horas, cuidar mi alimentación y sobre todo mantener mi mente tranquila. 



Gubi's place

sábado, 12 de marzo de 2016

El sobrepeso y la baja estatura...The overweight and the short stature.




El sobrepeso y la baja estatura nos complican la vida

Según un nuevo estudio, ser un hombre bajo o una mujer con kilos de más se traduce en desventajas socioeconómicas.
Un estatus socioeconómico elevado se asocia con una mejor salud y una vida más larga. En los países ricos, los más altos y esbeltos parecen tener mayores posibilidades de triunfar, pero la forma en que se desarrollan estas relaciones entre físico y condición social no ha sido suficientemente estudiada.   
Ahora, una investigación de científicos estadounidenses y británicos dirigida por el profesor Timothy Frayling (Universidad de Exeter, Reino Unido) ha aportado las pruebas más sólidas hasta el momento de que las personas con sobrepeso de origen genético (especialmente las mujeres) se encuentran en una situación socioeconómica desfavorable; y de que los individuos más altos de nacimiento (sobre todo los hombres) disfrutan de más oportunidades educativas, laborales y económicas. 
Para encontrar los vínculos entre peso, altura y posición social, el equipo de Frayling ha analizado en 119.000 británicos de 40 a 70 años las variantes genéticas que se sabe que influyen en la estatura y el índice de masa corporal (IMC). Esa información se halla en poder del UK Biobank, una base de datos biológicos de casi medio millón de adultos del Reino Unido. 
Los investigadores compararon esa información con la estatura y peso actuales de los sujetos estudiados, y con cinco parámetros de sus vidas: edad a la que completaron su educación; nivel educativo alcanzado; tipo de trabajo; ingresos anuales de la unidad familiar; y el “Índice Townsend”, una reconocida herramienta de medición de la pobreza. Los análisis se repitieron por separado en hombres y mujeres. 
Los datos fueron concluyentes: una menor estatura de origen genético aumenta las probabilidades de tener bajos niveles de educación, peores empleos y menos ingresos, sobre todo en el caso de los varones; un IMC demasiado alto se relaciona con sueldos más bajos y mayor exclusión social en las mujeres.
¿Por qué sucede esto? Según los autores del trabajo, tiene que ver con la compleja interacción entre autoestima, el estigma social que todavía supone el ser bajito o gorda y la discriminación positiva a favor de los bien parecidos. Sin embargo, reconocen que se necesita más investigación para aclarar la relación entre rasgos físicos y estatus socioeconómico.   

Este artículo lo he encontrado en la revista Muy Interesante. Lo quiero compartir porque me parece muy curioso y considero que hay opiniones de todo tipo, ya que es bien sabido que existen personas de éxito que no son ni altas ni esbeltas, a la vez que existen personas que son esbeltas y altas y no han tenido éxito en su vida.
Somos muchas personas en este planeta...y evidentemente que hay personas a las que les va la vida un poco mejor que al resto, es el Ying y el Yang. 
De todos modos cierto es que una persona con una baja estatura siempre se sentirá en desventaja respecto a otros que sean más altos, es lógico y por ello reaccionará de una determinada manera y se caracterizará por poseer un carácter concreto; pero ¿realmente es un impedimento para que esa persona triunfe y sea feliz? ¿y que me decís de una persona con sobrepeso? han habido y hay actores y personas famosas que han triunfado y no eran precisamente delgados, evidentemente que vivimos en una sociedad en la que priva ser delgado, alto, de ojos claros, de melenas largas y bien cuidadas...pero también puede ser hermosa una persona que no cumpla con estos requisitos que impone esta estúpida sociedad. 
Yo he conocido a personas gruesas que eran muy guapas y con gran sentido del humor y lo digo de verdad, además considero que el hecho de no ser delgadas les hacía especiales. 
No obstante si hablamos de temas de salud, es lógico que el sobrepeso no es nuestro mejor aliado, hay que procurar mantenerse en el peso más acorde a nuestra altura y complexión, siempre que sea posible. Pero si nos referimos a casos más graves de obesidad severa y obesidad mórbida, donde entran en juego componentes metabólicos y genéticos, estos bien merecen un apartado diferente porque aquí ya no estamos hablando de sobrepeso o principio de obesidad, casos que con dieta, deporte y voluntad ayudan a mantener el equilibrio a las personas que lo padecen. Aquí hablamos de casos mucho más serios que deben ser tratadas y que afectan, cada vez más, a un amplio sector del planeta. Casos muy extremos que provocan incluso la muerte y gravísimos problemas de salud. 
Con todos mis respetos, el estar postrado en un cama, no es sinónimo de triunfo ni de felicidad y pocos son los casos conocidos que han conseguido perder peso y masa corporal, aún queda mucho por hacer en estos temas, porque el cuerpo humano aún es un gran desconocido para la ciencia.
Dejando de lado mis consideraciones y opiniones, creo que este artículo bien podría abrir un debate sobre si realmente el físico ayuda tanto a triunfar en esta vida, dejando de lado los casos más graves, que aún siguen en fase de estudio.
Yo me refiero a que una persona alta, a medida que envejece, pierde por el camino algunos centimétros, debido a que la posición ya no es erguida cómo cuando era joven, la piel se marchita y se sufren una serie de cambios propios de la vejez. Algo que nos pasará a todos, en esos momentos dará igual cuanto hayamos triunfado en la vida, todos acabamos en el mismo sitio. Lo mismo ocurre con las personas que sufrieron sobrepeso, con la edad, disminuye nuestra actividad física, comemos menos y por lo tanto perdemos masa corporal.
¿Qué opináis vosotros?



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