Mostrando entradas con la etiqueta Lucir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lucir. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de junio de 2016

Nuestros pies...Our feet.


Debo confesar que soy fetiche de los pies, desde que tuve uso de razón y comprobé que mis pies son feos a rabiar me obsesioné con esta parte del cuerpo y en verano admiro a aquellas mujeres que tienen unos pies finos y largos y pueden lucirlos sin problemas con sandalias y zapatos bonitos. 
Yo...no puedo, quizá chanclas sí, pero no sandalias ni otro tipo de zapato que requiera ir muy bien arreglada, ese es mi pesar y lo acepto porque no hay recambios de pies, ni tampoco pastillas para ingerir y que los vuelvan más largos y finos. Yo tengo pies de soldado romano y no me molan nada de nada. Encima uno de ellos tiene el dedo corazón más largo, heredado de mi abuela, y aún los afea más. No entiendo de quíen demonios he heredado yo estos horrorosos pies que aunque me llevan a todas partes...no los puedo lucir como quisiera e incluso en verano los debo llevar bastante tapados con sandalias y cangrejeras que disumulan bastante su fealdad y a la vez son fresquitas. Es un suplicio.
A pesar de ello me consuela el hecho de que no soy la única con unos pies feos de cojones, he visto cada cuadro por ahí que Gollum a su lado parece que tenga pies de bailarina. Entre los dedos montados o muy pequeñitos, las uñas deformes y los juanetes...anda el juego. 
Lo increíble es que muchos y muchas no tienen reparo en lucirlos...yo no podría en serio. A algunos se les debería prohibir llevar sandalias porque atentan contra la dignidad humana con esos pies que parecen de otro planeta y si encima se los lavan poco o están llenos de durezas callos queda super bonito vamos...luego nos quejamos de otras cosas, pero el uso del agua y jabón no está destinado a unos pocos privilegiados...bueno quizá sí, pero no estoy hablando de esto ahora. Tampoco uno se encoge por lavarse, en serio así como no pasa nada por llevar los pies un poquito decentes y arregladitos seamos pulcros y limpios que no cuesta tanto y las fosas nasales del resto de nuestros congéneres nos lo agradeceran.
Pero dejando a un lado esto, no sabéis la de veces que he soñado en tenerlos grandes y finos...y me han tocado pequeños y rechonchos...¿por qué?, ¿qué he hecho yo?. 
Lo divertido es que en algunas culturas se veneran los pies pequeños...pero bonitos, cosa que los míos no cumplen. Aunque a veces para que una mujer los luciera pequeños las sometían a un suplicio de por vida que incluso acababa con la vida de algunas de ellas...eso es una salvajada sin sentido.
Lo dicho, ahora empieza esa época del año en la que se me va a ir la vista a los pies sin poder remediarlo. No tiene ningún tipo de connotación sexual, simplemente como no me gustan los míos me divierto viendo los pies del resto de mortales.
Cuidaos los pies, no abuseis de los tacones ni os compreis zapatos justos ni apretados, vuestros pinrelillos os lo agradeceran.

Saludos.





Gubi's place.
 

miércoles, 18 de mayo de 2016

La locura de la operación bikini. The madness of bikini's operation.



Ya está aquí...ya llegó...la operación bikini está en marcha y con ella las mil y una filigranas que algunos/as van a llevar a cabo con tal de lucir estupendamente en la playa.
Hemos de ser honestos con nosotros mismos y pensar que unos meses antes de ponernos el bañador no vamos a conseguir los ansiados objetivos. Ya que ponerse en forma, deshacerse de los temidos michelines y la grasa no es algo conseguible en dos días. Es un proceso que cada cuerpo asimila de una manera y en algunas personas es más lento que otras, según la genética y el metabolismo que tengamos. 
Si estas premisas no las entendemos, entonces tenemos un problema ya que vamos a llevar a nuestro cuerpo al límite y eso no es bueno. Después llegaran los lamentos, las lesiones y los llantos por conseguir en muchos casos el efecto rebote, cosa que ocurre con las dietas milagro. 
El ejercicio continuado ayuda a mantenerse en forma y conseguir un cuerpo sin grasas ni quilos de más. A este ejercicio hemos de sumarle una dieta equilibrada lejos de grasas saturadas, salsas, bollería y azúcar en exceso. Todo en su justa medida, pero teniendo en cuenta de que las verduras y frutas nos ayudaran enormemente a mantenernos bien. Tampoco es buena idea dejar de comer o tomar sustitutivos, no considero que esto sea sano. El cuerpo necesita alimentarse de forma adecuada y a la horas convenientes. Es mejor reducir la cantidad que ingerimos pero comer más a menudo, es decir hacer las cinco comidas, no dos comidas copiosas como si nos hubieran dado la noticia de que el mundo dejará de existir mañana. Ya lo dice el dicho: desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo...y las otras dos comidas acompañadlas de fruta fresca o frutos secos, es la mejor opción.
Si tenéis ansiedad comed una zanahoria o una manzana que aportan gran cantidad de beneficios a nuestra salud. 
Ello no implica que de vez en cuando podáis comer algo fuera de vuestra dieta, evidentemente que todo se permite cuando se realiza dentro de unos parámetros razonables. Ni es sano salir de entrenar y zamparse un bocadillo de panceta como tampoco lo es no desayunar nada y pasarse dos horas en el gimnasio haciendo cardio como si nos estuviéramos preparando para una maratón. Por Dios, un poco de sentido común. Todo depende de nosotros.
Personalmente nunca abandono mis cinco comidas...y sino son cinco procuro hacer cuatro y francamente a mi me va bien. He descartado de mi dieta varias cosas que no me aportaban nada y a los pocos meses lo he ido notado, sobre todo al verme en fotos. Antes de entrenar desayuno bien y aguanto hasta la hora de la comida. Por la noche no ceno copiosamente y así puedo dormir bien. Esta rutina la llevo a cabo de lunes a viernes, los fines de semana suelto un poco de lastre, pero sin excederme. Pero si alguna vez he cenado más tarde de mi hora habitual o más cantidad de la que debiera, cosa que ocurre de forma muy ocasional, mi cuerpo lo nota y me lo hace saber.
 Curioso el funcionamiento del cuerpo humano, curioso y fascinante a la vez. 
Por eso hago hincapié en el hecho de que si os habituáis a unos hábitos alimenticios concretos procurad siempre mantener la misma linea para que luego no os lamentéis por no haber hecho lo correcto.
Lo mismo digo con el ejercicio, no se trata de que en una sesión que paséis en la bicicleta estática o en la elíptica queméis todas las calorías que no habéis quemado en todos vuestros años de vida. No vais a conseguir eso ni por asomo, pero si vais a conseguir lesionaros, que os de un tabardillo o que aborrezcáis el deporte por no hacer las cosas bien y huyáis despavoridos del gimnasio.
Pero lo más importante, lejos de dietas milagro y de cuerpos esculturales que sólo se ven en la televisión, es tener amor propio y respeto por uno mismo, conocer nuestras limitaciones y entender que si nuestra genética es caprichosa y somos personas con tendencia a engordar debermos hacer un sobre esfuerzo para mantenernos en unos parámetros saludables. Teniendo en cuenta de que no vamos a caber en una talla 34 de pantalón, pero si en una 40 y eso está fenomenal y no es estar gordo. 
Quereos más, aceptar vuestro cuerpo con sus virtudes y sus defectos, no os dejéis engañar por la publicidad...se hace mucho uso del retoque fotográfico. La gran mayoría no tienen unos cuerpos reales, las personas tan sumamente delgadas no son bonitas, hay que tener un cuerpo sano y fuerte, no un cuerpo frágil y enfermo. 
Evidentemente que las palabras se las lleva el viento, dar consejos es muy fácil y ser mujer en una sociedad que marca tanto los cánones de belleza a seguir es sumamente complicado, aunque cada vez más, aumenta el número de hombres que van cayendo en estas redes. Además por muchos consejos que queramos dar y mucho ánimo que queramos transmitir, en la intimidad cada persona lleva a cuestas su cruz con sus temores y anhelos, condicionados totalmente y de forma forzada por lo que ven en televisión y en publicidad. Es una lacra contra la que es difícil combatir y por su culpa aumentan los trastornos alimenticios. 
La única solución es que las grandes marcas apuesten también por cuerpos reales y terrenales, que muestren a personas normales llevando ropa y complentos de forma corriente. No quiero que las chicas y chicos modelos pierdan su trabajo, pero quizá sería bueno acercar la moda de forma más coherente al resto de mortales que no cumplimos con esas medidas. Así evitaríamos dietas suicidas, ejercicio desmesurado, páginas web donde se fomenta la anorexia y bulimia y posibles suicidios, que también los hay.
¿Qué pensáis vosotros? ¿Os sentís bien o también estáis condicionados por todos los imputs que nos mandan?



Gubi's place.