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jueves, 15 de junio de 2017

Es duro ser padre...



Personalmente creo que los hijos no tenemos mucha idea de lo que realmente significa ser padre, ya que ese espíritu de sacrificio, esa entrega, esa dedicación, esa paciencia y ese amor incondicional es propio de ellos, los cuales darían la vida por sus hijos. Cuando no se ha tenido descendencia es muy difícil comprender hasta que nivel pueden llegar nuestros progenitores a sacrificarse por nosotros.
Por ese motivo y sabiendo que ya de por sí soy una persona sufridora que se preocupa demasiado por todo, no voy a tener hijos, llamadme egoísta pero es algo que no me llama la atención en absoluto y se que es un handicup ya que todos envejecemos y nuestros padres no vivirán eternamente, de hecho nadie lo hará por mucho que lo intenten...así que no dejaré descendientes en esta tierra y nadie podrá hacerse cargo de mí, en el caso de que necesitara ayuda, solo espero valerme por mi misma hasta el último día de mi existencia en la tierra. 
Cuando veo lo mal que lo pasan mis padres por las decisiones que a veces tomamos...me recuerda una y otra vez que no pasaré por esto. Además esto es para toda la vida, no es mueble o una prenda de ropa que cambiar cuando se estropea o no es válida. Aquí no hay más opción que apechugar y cargar con ese hijo tanto para bien, como para mal para el resto de nuestra existencia. La cosa es seria y muchas personas creen que teniendo hijos todo será más bonito...pero nadie explica la otra cara de la moneda, aquella que está escondida y que casi nadie quiere ver. 
Seamos francos, los meses de gestación, el cambio físico y hormonal que ello supone, el parto, el post parto, las noches en vela, los cambios de humor, los antojos, las manías, el cansancio, las preocupaciones y más preocupaciones que jamás cesarán...quizá muchas personas lo vean como algo increíble y yo no soy nadie para cuestionar el milagro de la vida ni para con este escrito resultar un ser insensible, mucho más lejos de mi intención. 
Simplemente intento ser franca y realista conmigo misma y no adquirir una responsabilidad que de bien seguro se me quedaría grande y no sabría por donde tirar, quizá las personas deberían plantearse seriamente si están preparados para asumir esta responsabilidad y adquirir la conciencia de que su vida cambiará totalmente desde el minuto uno, vivirán única y exclusivamente para sus hijos. Por ello creo que a las personas que se lanzaron a la piscina y decidieron ser padres a pesar de todo y que encima lo hicieron de forma positiva, se les debería construir un altar ya que muchos de ellos merecen una mención especial al padre más paciente, considerado, sacrificado y trabajador del año.




Gubi's place.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Algunos padres tienen horchata en sus venas...




Seguro que en más de una ocasión habéis oído esta expresión o incluso os la han dicho a vosotros en algún momento. Al igual que si nos dicen que tenemos menos sangre que un litro de vino...es una manera divertida de decirnos que nos falta energía y garbo por no decirnos bruscamente que carecemos de carácter. 
Esto viene porque hoy, al salir de una tienda, me he fijado en una mujer joven que iba hablando sola y detrás de ella le seguía una niña pequeña sentada en un triciclo de esos que han de ir frenando con los pies hasta desgastarse los zapatos o chocarse contra algo o alguien. Digamos que es el medio de locomoción más poco práctico que he visto jamás y no entiendo porque no incorpora un freno como en las bicicletas y así los críos podrían frenar antes de colisionar contra algo o cruzar por dónde no deben.
Pues como decía, he salido de la tienda, ha aparecido en mi campo de visión esta mujer y su hija, me he fijado en ambas y me he dirigido hacía el semáforo que estaba en rojo a esperar para cruzar hacía el otro lado de la calle. Pues a los pocos segundos la niña ha hecho un giro brusco porque creo que no controlaba muy bien el triciclo y ha ido directa hacía la carretera justo cuando los coches reanudaban la marcha. Servidora ni corta ni perezosa ha cogido a la chiquilla por el bracito diciéndole:- ¿pero a dónde vas Fitipaldi?. La niña ni se ha inmutado, al igual que la mamá no tenía sangre en las venas y cuando la progenitora ha salido de los mundos de Yupi y ha regresado a la tierra la ha cogido del brazo y con un hilillo de voz que le ha salido de dentro del alma le ha dicho: - sólo puedes llegar hasta aquí, de la ralla para allí no-, menuda argumentación. No me extraña que la niña siguiera sin reaccionar con una madre falta de carácter que andaba bastante en la parra, por cierto, era comprensible que la niña llevando sus genes reaccionará de la misma forma. Una vez que la madre le había dado las explicaciones pertinentes a su hija, se ha girado y se ha predispuesto a entrar en la tienda y yo viendo que ni tan sólo me daba las gracias por parar a la nena, no he podido evitar exclamar en alto: -que poca sangre tiene esta mujer-. 
Desconozco si la susodicha me ha escuchado o no, pero se ha girado en el último momento cuando ya cruzaba la puerta, me ha mirado y me ha dicho: -gracias ¡eh! y yo he correspondido ofreciéndole una sonrisa de oreja a oreja. 
No es la primera vez que me encuentro con casos de estas características, la falta de carácter de los padres se refleja después en los hijos. Tampoco es plan de ir dando gritos a diestro y siniestro a los hijos, pero si marcar un poco para que entiendan que hay ciertas cosas que no deben hacer y el por qué de las mismas. Si sólo les damos un grito no arreglamos nada porque nunca lo van a entender y comportarse como esta señora que ha demostrado no tener ni pizca de sangre pues tampoco es lo más correcto.
Pero quiero dejar claro que esto es sólo un punto de vista, nada más, que cada cuál eduque a sus hijos como crea oportuno y conveniente, yo no soy nadie para dar consejos sobre esto principalmente porque no tengo hijos y no puedo ponerme en la piel de un padre o una madre. Sólo lo comento desde la perspectiva de que está en las manos de los padres el que sus hijos tomen las decisiones correctas y oportunas haciéndoselo ver de la mejor manera posible.



Gubi's place




martes, 28 de junio de 2016

Es de suma importancia saber educar a nuestros hijos...



Esta frase es muy cierta, se trata de saber educar y concienciar a nuestros hijos para que se conviertan en adultos responsables y respetuosos.
Pero no voy a centrarme única y exclusivamente en el tema de respetar el entorno que les rodea, sino que voy a hablar del día a día de nuestros hijos con el resto de personas con las que interactúan de una manera u otra.
Yo no tengo hijos y no tengo intención de tenerlos, este tema ya lo he hablado con mi pareja y ambos estamos totalmente de acuerdo. Esto no me convierte en una persona egoísta, detesto que se me etiquete por ello, es simplemente una opción como cualquier otra. Pero si los tuviera procuraría educarles de forma correcta haciéndoles pensar y recapacitar sobre sus acciones y comportamientos. Creo que es necesario para el buen funcionamiento mental de cualquier niño que se le planteen dudas respecto a las decisiones que toma en todo momento, sólo así es capaz de discernir entre lo que está mal y lo que está bien.
De un tiempo a esta parte me he convertido en una persona mucho más observadora que antes y esto me ayuda a conocer mejor a los demás y como no, conocerme mucho mejor a mí misma. Es por ello que he ido notando que muchas veces no se educa bien a los niños y eso es un fallo que habría que corregir antes de que sea demasiado tarde. 
Para enfocar esto voy a comentar una anécdota que ha ocurrido hoy en el gimnasio. Una mujer mayor estaba con sus dos nietas, una de ellas era pequeña, debía tener alrededor de ocho años y la otra rondaría los catorce o quince. Pues en un momento dado la niña pequeña se ha tirado un pedete y se ha puesto a reír a carcajadas comentándolo con la abuela y con la hermana que también se han unido a las risas. En el vestuario también habían dos mujeres más y al parecer a todas les ha hecho mucha gracia, menos a mí y explico por qué. Todos tenemos gases, es algo muy normal pero si eres una persona educada y respetuosa con los demás no dejas que se te caigan por ahí sin más, digamos que procuras ir a un lugar lejano o hacerlo en la intimidad de tu casa. Sino estás educado sólo te falta dedicarlo al resto y ponerle un nombre. Francamente si a esa niña no se le dice de buenas maneras que eso no es algo respetuoso, cuando crezca no le importará lo más mínimo con quién esté o donde se encuentre por qué lo interpretará como un juego y no habrá quién pare ese esfínter. 
Yo siempre lo he dicho, no es bueno reírse de estas cosas delante de los niños, porque no les estamos enseñando. Lo mismo ocurre si el niño dice palabrotas o grita, al parecer a muchos adultos eso de que el niño utilice tacos, se refiera a sus hermanos con groserías o suelte alguna vulgaridad a alguien, les provoca mucha risa. Pues francamente yo no lo veo la gracia alguna. A mi en mi casa no me educaron para soltar improperios cada dos por tres y mucho menos cuando era una niña. Ahora que soy adulta yo decido si en algún momento debo soltar un taco si la situación lo merece, pero no es mi estilo.
Lo mismo ocurre si el niño grita, muchos padres dejan que el niño se agote, tenga dolor de garganta o acabe con la paciencia de cualquiera que gustosamente le taparía la boca con cinta aislante durante un buen rato. Eso está mal, hay que dialogar, hay que preguntarle por qué grita y hacerle entender de que las cosas no se consiguen así. Entiendo que es mejor soltar una buena hostia marcando los cinco dedos a fuego en la cara del crío o dejar que se canse o se quede afónico, pero lo repito, no es la solución.
Estas situaciones lamentablemente se repiten cada vez más en esta sociedad, no se muy bien que ocurre, pero se nota cierta aceleración en términos generales y eso afecta a la convivencia familiar, sobre todo de cara a los hijos que son quienes sufren las consecuencias de la ira de sus padres.
Por eso hay que pensar muy bien si realmente se quieren tener hijos, porque esto es para toda la vida y no se aceptan devoluciones. Ya que la cosa no es dejar un planeta en condiciones a nuestros hijos, sino dejar hijos en condiciones en el planeta.
¿Qué opináis?




Gubi's place.