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viernes, 30 de diciembre de 2016

Algunos ciclistas creen que las calles son de su propiedad...




Seamos sinceros, estas indicaciones no las cumple nadie...al menos hasta la fecha yo no me he encontrado con ningún ciclista que indique previamente cual va a ser su maniobra. 
Lo normal es que te topes con ellos por la calle cuando menos te lo esperas, suban la acera a lo loco y aceleren cuando pasan en medio de una multitud. Parece que les va el riesgo, cruzar los semáforos cuando aún están en rojo, hacer carreras por la Rambla principal del pueblo...un despropósito que conlleva para el peatón, estar en alerta constantemente.
No es agradable os lo aseguro, yo no prohíbo que circulen, pero si que sería necesario habilitar más espacios para los locos de las dos ruedas, porque algún día van a provocar un accidente serio.
Yo de por sí procuro ir con precaución por la calle porque más de una vez me he llevado un buen susto con algún ciclista que se cree que está participando en algún tour. Y ahora con mi perro al que no le gustan las bicis, los patinetes, los monopatines...y no os lo perdáis...las sillas de ruedas, hecho que he descubierto hace relativamente poco...he de estar en constante alerta y tomar muchas más precauciones para que no se lance como una bestia encima de alguien y provoque un accidente que sería fatal no sólo para el accidentado sino para mí como dueña de este pequeño Critter.
Pero dejando a un lado el hecho de que a mi perro le molesta todo lo que lleve dos ruedas y emita algún sonido extraño, hay que reconocer que en muchas ocasiones hay poco respeto, por no decir ningún tipo de, hacía los peatones que estamos desprotegidos frente a cualquier medio de locomoción que lleve dos ruedas. Pero lo peor es que como te quejes o alces la voz, aún puedes correr el riesgo de recibir una galleta en la cara con los cinco dedos grabados a fuego. Encima que ponen en peligro nuestra integridad aún debemos ir con cuidado a la hora de quejarnos cuando estamos en nuestro pleno derecho.
Desde aquí hago un llamamiento a todos los Ayuntamientos, habiliten ustedes más carriles bici por favor, que en ocasiones los viandantes ya no tenemos dónde ir, estamos totalmente rodeados y desamparados.




Gubi's place.

domingo, 17 de julio de 2016

Los patinetes...




Hace un tiempo hablé de las bambas con ruedas, ahora le toca el turno a los patinetes. Estos son mucho más conocidos que las bambas porque de hecho en la década de los sesenta empezaron a aparecer los primeros, pero adquirieron más relevancia en los años ochenta, hasta la fecha actual. 
No pretendo hablar de la historia del patinete en si, sino de algo mucho más cotidiano y cercano que muchos de nosotros hemos sufrido muy de cerca. Me refiero al uso de estos medios de locomoción en espacios cerrados, como por ejemplo un supermercado o unos grandes almacenes. 
¿Que pasa cuando estás paseando tranquilamente por los pasillos, mirando los productos y tirando de tu cesta o carrito con toda la parsimonia y tranquilidad del mundo y de repente aparece un crío subido en uno de estos objetos, cargados por el Diablo, a toda pastilla, gritando y sin mirar?, si puedes reaccionar a tiempo, no suele pasar nada grave. Tan sólo miras con desprecio al niño y a sus padres por no saber educarlo y decirle que en un lugar así no debe pasearse con el dichoso patinete ya que puede provocar un accidente. Pero sino reaccionas a tiempo, pueden suceder dos cosas, la primera que del susto te hagas daño con el carro, el niño siga corriendo y gritando y nadie le diga nada o bien que el niño se golpee contra tu carro por hacer el cabra dónde no debe. Entonces es en ese momento cuando el padre o la madre reaccionan y enfurecidos se dirigen hacia ti con la intención de cantarte las cuarenta mientras tú sigues en estado de shock sosteniendo un paquete de macarrones en la mano.
Seamos sinceros, en el mejor de los casos la culpa jamás es de la persona que pasea con tranquilidad con su carro. En primer lugar,la culpa es del niño porque no está educado, porque no tiene respeto y porque no debe usar ese objetivo allí dentro, en segundo lugar la culpa es de los padres que no saben educar a sus hijos, que les consienten todo, que no saben hacerles ver que hay ciertas cosas que no pueden hacerse en ciertos recintos, que no están pendientes de ellos y que culpan al pobre hombre que simplemente miraba la mejor oferta de algún producto y ni siquiera ha visto venir el patinete, y en tercer lugar la culpa es de la persona de vigilancia o trabajadores del lugar por no poder orden y llamar la atención si es preciso, por temor a perder a un cliente. 
Se trata de tener respeto y educación no hay más. Si tu hijo es un amante de los patinetes y de la velocidad, habla con él y hazle entender que no está solo y que puede hacer daño a alguien yendo a esa velocidad e incorporándose por los pasillos de esa forma tan brusca. 
Que todos hemos sido niños y hemos tenido infancia, que a todos nos gustaba tocar, mirar y correr por los pasillos...cierto es. Pero hay momentos en los que un padre debe hacer nota su autoridad y marcar ciertas pautas que ayuden al niño a saber comportarse de forma correcta, formando así a un futuro adulto educado y respetuoso con el resto de personas y con todo aquello que le rodea.
Así que el tema no es prohibir a los niños, porque han de jugar y de hecho es totalmente necesario que lo hagan y disfruten con ello, el tema es educar a los niños, nada más. La cosa se resume en Educación.



Gubi's place.

jueves, 16 de junio de 2016

La manía de incordiar con los petardos varias semanas antes de las verbenas....




Cada año se repite la misma historia, semanas antes de la verbena son muchos los que a cualquier hora del día están incordiando y molestando con los dichosos petardos.
Entiendo que las casas de pirotecnia deben hacer el Agosto y aprovechar hasta el último momento pero no a costa de la salud y la paciencia de muchas personas a las que no les agrada que estén todo el día tirando petarditos en la plaza de al lado de su casa mucho antes de la fecha señalada.
Es que además vas tranquilamente por la calle y ¡zasca! petardazo que te crió, provocándote un infarto del susto. Y no sólo eso, los pobres perritos lo pasan fatal, lo sé por experiencia ya que he tenido varios y todos se morían de miedo. Incluso en una ocasión tuvimos que meter a una dentro de la bañera hasta que ya no se oyó ningún petardo porque no se atrevía a salir.
Considero que con poner a la venta los molestos petardos el mismo día sería más que suficiente ya que son peligrosos y muchas personas llevan al extremo el concepto de diversión provocando accidentes que en todo caso bien podrían evitarse.
Pero el ser humano no aprende y además no entiende que hay que respetar el hecho de que a no todos les gusta que les fastidien con esos truenos, porque hay que reconocer que algunos parecen auténticas bombas que podrían devolverle la audición a un sordo si fuera preciso. ¿En serio es necesario tocar tanto la pera de esta manera? y hacer tanto ruido ¿para qué?, pero si eso no provoca ninguna risa a nadie y encima puede causar una desgracia.
Yo también me he divertido en la verbena y he comprado algún pack para compartirlo con la familia, pero he procurado hacerlo en lugares alejados para molestar lo mínimo posible, ya que entiendo que el descanso y el respeto están por encima de todo...aunque esta sea la noche mágica y esté permitido.
Tampoco me parece muy normal, aunque sean totalmente inofensivas, el uso que se hace a veces de las archi conocidas bombetas. Esta muy bien que se las compremos a los más peques de la casa y se diviertan un rato lanzándolas contra el suelo o contra sus padres...pero, ¿es necesario tirarlas desde los balcones y que caigan donde sea?, seamos sinceros, eso no es diversión, eso es una tocada de narices y son ganas de hacerle pasar un mal momento a alguien. No podemos educar a nuestros hijos y darles carta blanca para que lancen los petardos desde las ventanas o terrazas, así no vamos bien. 
Me gusta la piroctenia, pero aborrezco el ruido. Me gustan los cohetes que explotan en el cielo y dejan destellos de colores, algunos son preciosos y dignos de ser observados  y admirados; pero cuando empiezan a lanzar los altamente ruidosos y molestos, ya no me gusta. Aquello parece una guerra y no es para nada divertido, no disfruto y desde el primer momento en el que empiezan ya deseo que acaben. 
Para concluir el post indicaré que considero que debería haber mucho más control sobrela venta de petardos, no estimo oportuno ni conveniente que se inicie la venta de los mismos casi un mes antes de las verbenas y tampoco estimo conveniente que se vendan petardos peligrosos y excesivamente ruidosos. El abanico de posibilidades es enorme así que no entiendo porque no se apuesta por petardos más visuales y mucho menos ruidosos, con los que grandes y pequeños disfrutaran a partes iguales y con los que no se molestara a nadie.
¿Qué pensáis vosotros? ¿Os incomodan hasta el punto de huir hacia las montañas a desconectar?



Gubi's place 

lunes, 18 de abril de 2016

¿¿Para que sirven los pasos de peatones señalizados con marca vial??



Creedme si os digo que no es necesario ir a Barcelona para darse cuenta de la falta de consideración y respeto que tienen algunos conductores hacia los pasos de peatones. Según el libro de educación vial que todos/as los que nos hemos sacado el carné de conducir hemos leído, releído y empollado como cual huevo de oro, el paso de peatones señalizado con marca vial aporta preferencia absoluta al peatón. De hecho me atrevería a puntualizar que es de los pocos sitios donde un peatón tiene preferencia.
Pero no estoy aquí para dar una lección de educación vial, ni mucho menos. Mi finalidad es quejarme e intentaré hacerlo con sentido del humor, aunque me cueste. Porque la teoría es estupenda, pero la realidad dista mucho y la gran mayoría de los conductores se pasan las normas por la parte donde amargan los pepinos.
Desafortunadamente me he encontrado en varias ocasiones con la misma situación y estoy segura de que muchos/as de vosotros/as me vais a entender a la perfección. 
Te encuentras en frente de un paso de peatones señalizado con marca vial, siento ser pesada, pero esto ha de quedar muy claro. Pues bien, el semáforo está en verde lo que indica que los peatones tenemos preferencia y por ello inicias la marcha con la intención de cruzarlo para dirigirte hacía el otro lado de la calle, sin dejar de mirar a ambos lados porque nunca hay que bajar la guardia. Te das cuenta antes de poner un pie en la calzada de que un coche, salido de nada se dirige hacia el mismo paso con una velocidad anormalmente reducida...lo ves venir y piensas:- este no para. Pues dicho y hecho, no solo no para sino que además acelera, ¡tócate las pelotas Lola!. Así tal cual, como lo estáis leyendo. ¿Qué pasa, que esta sociedad esta tan enferma que trasladamos el polémico juego Carmaggedon a la realidad pensando que nos van a dar más puntos por ir atropellando peatones?. 
No pretendo hacer un chiste, simplemente no lo entiendo...y mira que es fácil pisar el pedal central hostias, EFA- embrague, freno, acelerador...¿ya nadie se acuerda de esto?. Al parecer no porque la gran mayoría aceleran, pero tienen tiempo de mirar tu cara de estupefacción mientras aparece una mueca burlona en su rostro que te indica a gritos: ¡lo siento...haber pedido muerte! y no sólo eso, otros acompañan con la mano a esta mueca en un intento de decirte: ¡adiós pasmarote!. Y tú con medio pie en la calzada, el resto del cuerpo en la acera y tu mano en el pecho, encomendándote a todos los Santos que conoces. Volviendo a la realidad pocos segundos después para soltar varios improperios por tu boca con la finalidad de expulsar de tu pequeño cuerpo el mal rato que acabas de pasar, ya que no vas a solucionar nada porque el conductor ya se ha alejado varios metros de ti. 
Y ahora no quiero ser abogada del Diablo ni nada pero...para más inri la gran mayoría de los conductores eran mujeres y no entiendo muy bien el por qué. Quizá porque se ponen nerviosas y se atabalan con los pedales, quizá porque nadie quiere ser el primero en iniciar la marcha y piensan: -yo acelero, que para esperar, que lo haga el peatón y se coma el marrón el que viene detrás. La verdad es que no lo sé y es una gran incógnita para mí. No me sirve que me miren tímidamente y levante su manita como si quisieran pedirte perdón. Sino has aprendido las normas de circulación, quizá debieras plantearte el dejar de conducir antes de que mates a alguien.
Pero la cosa no acaba aquí, que me decís de los conductores que se paran en medio del paso, obstaculizando la movilidad de los peatones y encima te miran con cara de desaprobación. No doy crédito, hay tiempo de sobras para reaccionar, aminorar la marcha y parar donde toca. ¿Como puede ser que algunos conductores se paren en medio del paso y no se hayan quedado atrás o acelerado para salir del medio y no estorbar?. ¿Por qué tantas dudas cuando hay vidas en juego?.
A mí ambas situaciones me dan miedo porque los peatones estamos desprotegidos, no se nos respeta ni se nos comprende. Al parecer la gran mayoría de los conductores piensan que un mundo sin peatones sería lo ideal, pero ¿que pasa cuando son ellos los que ya no están detrás del volante?.



Gubi's place