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viernes, 28 de julio de 2017

Ya estamos a Viernes...otra vez...

Pues que ya es Viernes...no digo que os lancéis en un vaso de cerveza...pero si que podéis desconectar y descansar un poco que a todo el mundo le viene bien.




Gubi's place.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Se acercan las Navidades...



Una vez más las tenemos a la vuelta de la esquina...compras, prisas, cenas, regalos...para mí la Navidad es mucho más que todo esto. De hecho me encanta ver las calles adornadas, escuchar la música ambiente y disfrutar de los puestos de artesanía, embriagarme del olor a chocolate caliente y caminar y caminar viendo escaparates, guirnaldas y animaciones. No me agobio por ir a comprar, antes si lo hacía pero a medida que me voy haciendo mayor, me paro mucho más a saborear todos los momentos y disfruto de esta época de una manera muy distinta a como lo hacía hace años atrás. 
Ese afán por consumir ya no va conmigo, de hecho si por mí fuera no haría regalos y fomentaría mucho más la comunicación entre las personas, organizaría más cenas en familia y pasaría más tiempo charlando, compartiendo historias y dejando a un lado los odiosos teléfonos. Pero como es tradición, pues un regalo siempre cae, pero no pienso que sea lo más importante. 
La Navidad se ha convertido en el consumismo por excelencia y sino entras en la rueda no estás impregnado del espíritu navideño. Eso son cuentos que el capitalismo se inventa para que como ovejas corramos de un lado a otro a consumir sin ningún tipo de miramiento, para que hagamos largas colas y para que nuestras tarjetas de crédito echen humo...
Actualmente afirmo que es la época del año que más me gusta, me encanta decorar la casa, iluminar la entrada y hacer regalos a la familia, incluso más que recibirlos, me atrevería a decir. Y aunque no soy muy de consumir, si que me gusta sorprender con algo bonito, por ello me gusta visitar la Fira de Santa Llúcia y pararme en todos los puestos de artesanía, manualidades y artículos hechos a mano que tanto me gustan.
Porque para comprar dónde todo el mundo lo hace e ir vestidos todos de uniforme, llevar los mismos complementos y los mismos artículos...siempre hay tiempo, pero no para comprar algo original, exclusivo y único. Seamos un poco originales por favor, fomentemos la artesanía local, el consumo responsable, la sostenibilidad...utilicemos un criterio cabal a la hora de comprar. Esto a día de hoy es mucho pedir...quizá algún día las personas entiendan que no se necesitan tantas cosas para vivir, que menos...es más.




Gubi's place.


sábado, 19 de noviembre de 2016

Modas estúpidas...






Comparto la frase de la fotografía ya que desde hace varios años no me identifico con ninguna moda en concreto, pienso que no es más que una memez de esta sociedad que, una vez más nos dice que hay que hacer en todo momento. Lo peor de todo es que son muchas las personas que las siguen a pies juntillas porque creen que así están integrados en el sistema, porque es moderno y porque es lo que se lleva y se ha de hacer para estar en la onda.
 Yo no necesito hacer estas tonterías para sentirme partícipe de algo, quizá mi mente ha dado un giro de 360 grados porque a no ser que se haga por una buena causa no le veo la gracia a la última moda llamada "mannequin challenge" en la que se graba a un grupo de personas que permanecen estáticos y simulan situaciones del día a día. Quizá mi opinión es un tanto drástica o me voy haciendo mayor y las cosas las veo de forma muy distinta porque posiblemente en teatro esta técnica podría ser útil, no digo que no, pero de buenas a primeras grabarse sin mover un pelo, no tiene excesiva gracia para mí. 
Lo mismo ocurrió cuando se puso de moda el "Harlem shake", un vídeo en el que mediante música electrónica una persona empezaba a bailar durante unos segundos llevando una máscara, en la mayoría de las veces, mientras que a su alrededor varias personas no le prestaban atención. Acto seguido la música cambia de ritmo y se produce un corte, es en ese momento cuando en la escena siguiente aparece todo el grupo bailando a su aire con movimientos estrambóticos y poca ropa o con disfraces estúpidos y extraños. Pues esto se puso de moda hace tres años y se convirtió en un fenómeno viral. Ver para creer. Jamás he formado parte de ninguno y tampoco tengo intención alguna.
Y por último "el reto del cubo helado" si que causó furor y en breve se hizo viral. Tirarse un cubo de agua helada o lleno de cubitos de hielo encima, es lo menos atractivo que he visto jamás. No le veo diversión alguna...y vuelvo a repetir que a no ser que se haga con una buena intención, para mi no tiene sentido alguno. Siento ser la aguafiestas del grupo, pero no me inspira nada de nada.
Lo mismo ocurrió cuando a una celeb se le ocurrió la brillante idea de indicar a sus fans que si deseaban unos labios carnosos en poco tiempo y de manera sencilla y económica, utilizaran una botella en la que deberían colocarlos en la cabeza de la misma y succionar el aire del interior logrando como resultado unos labios inflamados que después se debían pintar con colores muy vivos y mates. Muchas fueron las jóvenes y no tan jóvenes que pusieron en práctica esta absurda y peligrosa técnica y que incluso debieron pasar por el hospital ya que los resultados fueron altamente desastrosos.
Lo repito una vez más, ver para creer...no entiendo porque no se pone de moda, ayudar a las personas mayores por ejemplo, o adoptar animales en vez de comprarlos, o no llevar pieles o plantar un árbol...mira que hay cosas y las personas prefieren seguir perdiendo el tiempo con gilipolleces absurdas que sólo llenan el dinero de unos pocos que bien seguro deben reírse a gusto una vez contemplan su obra. 
Que incomprensible es este mundo en serio. No hay por dónde cogerlo.





Gubi's place.



domingo, 2 de octubre de 2016

Disfrutar de las pequeñas cosas de la vida...




No hay mejor forma de acabar la semana que hablar a cerca de las pequeñas cosas de la vida que nos hacen disfrutar y sentirnos plenos.
De un tiempo a esta parte lo tengo muy claro, los pequeños placeres de la vida son lo que más feliz nos hace. Por ejemplo un café calentito por las mañanas, un paseo por el campo después de llover, salir a pasear con nuestra mascota, jugar un partido de badminton con la familia, ir a coger moras o jugar a quién da el salto más grande.
Estas son algunas de las cosas con las que más he disfrutado y disfruto a día de hoy. El dinero es necesario para cubrir ciertas necesidades pero no nos llena el alma, sólo el bolsillo. Uno se llena el alma cuando se sienta en la playa y contempla el ir y venir de las olas o cuando pasea con un amigo y acaban en una cafetería recordando viejas anécdotas o hablando de sus vidas.
Y si que es cierto que con el paso del tiempo uno se da cuenta de que las pequeñas cosas eran en realidad las más valiosas, no unas bambas súper modernas o un bolso de marca porque es tendencia. Eso puede alegrarte en el instante que lo adquieres pero después ya no le prestas mucha más atención.
Así que volved a ser niños, disfrutad con vuestros hijos, no os dejéis absorber por el trabajo porque después ya no hay vuelta atrás, invertir vuestro tiempo libre en todo aquello que os hace felices, dibujad, escribir un libro, haced manualidades. Cualquier cosa creativa os ayudará a conectar con vuestro yo interior y además fomentará vuestro ingenio.





Gubi's place.

sábado, 1 de octubre de 2016

Anécdotas perrunas...




Quien ha tenido mascotas seguro que más de una anécdota habrá vivido y en reuniones familiares o con amigos las habrá explicado para rememorar ese momento por su carácter divertido o sentimental.
Yo tengo varias anécdotas que a día de hoy me hacen reír y otras me transmiten mucha nostalgia ya que los lazos que me unían a mis perros eran tan fuertes como los que tengo con la familia y el perderlos fue muy traumático.
No me quiero poner sentimental que me conozco, así que iremos al meollo del asunto; una de mis perras a los pocos días de tenerla en casa se subió con gran soltura a la mesa del comedor y se zampó una tortilla de patatas. Así tal cual os lo cuento. Cada vez que lo pienso me da risa pero en aquel momento nos quedamos perplejos la verdad.
Otra de ellas, al ser un perro de caza tenía el olfato muy desarrollado y cada vez que la sacábamos se escapaba y durante mucho rato se le oía ladrar a lo lejos. Así que no quedaba otra que sentarse en el camino a esperar que el perro viniera. Esto me pasó varias veces e incluso algunas personas que paseaban me indicaban que la habían visto correr y ladrar bien lejos. Recuerdo en una ocasión que la muy cochina se comió unos excrementos de otro perro y cuando llegué hacía ella aún lo estaba saboreando y al mirarme parecía que me decía: -¿quieres un poco?, para matarla. No voy a dar más detalles porque fue muy escatológico y tampoco es plan, sólo os diré que tuve que desinfectarle la boca, entre naúseas, porque parecía un estercolero.
De ambas recuerdo las interminables carreras por dar caza a las palomas, sin mucho éxito por cierto, porque la pequeña a los pocos minutos tenía que parar para tomar aire y la más grande aún seguía en su empeño durante varios minutos más. Al menos puedo dar fe de que dormían toda la noche.
También recuerdo que una odiaba el secador de pelo, se le tiraba a morder y enseñaba los dientes, la otra la aspiradora, le tenía un odio bestial. Una de ellas si no quería que la cogieras en brazos se hacía la muerta y no había manera, ya podías intentarlo que no habían pelotas de levantarla. Y la otra cuando no quería mimos hacía lo posible por saltar al suelo. Vaya dos, que grandes recuerdos tengo de cada una de ellas, compartieron buenos momentos conmigo, entrañable e inolvidable época que ya nunca volverá.
Y ahora tengo desde hace unos días al perrito que ya comenté hace unos días y del cual he hecho una página especial para él en la que iré colgando fotos, vídeos y comentando como va la adaptación, entre otras cosas. De momento la anécdota más divertida ha sido el encaramarse al mármol de la cocina y robarme la magdalena que tenía preparada para darle sus gotas de flores de bach. Fue despistarme un momento para lavarme las manos, dejarla un poco al borde y ¡zas! se la zampó hasta con el envoltorio, vaya tela. 
Estas cosas pasan y nos alegran el día. Siempre he tenido muy buenas experiencias con mis perros, espero que con este también ocurra lo mismo ya que su historia y circunstancias son complicadas, pero con amor y paciencia todo se puede conseguir.




Gubi's place. 



domingo, 28 de agosto de 2016

Las emociones se contagian...




Que las emociones se contagian es algo tan cierto como que la tierra es redonda. Tanto las positivas como las negativas para mi pesar. Ojalá sólo se contagiaran las positivas, entonces que bien iría este mundo cruel, pero desgraciadamente las cosas negativas atraen a una serie de personas concretas que disfrutan con ello.
Pero no voy a hablar de cosas negativas, que bastante tenemos ya por cómo está el patio. Voy a hablar de las emociones que le hacen a uno vibrar y que enriquecen el alma, voy a hablar a pesar de no haber estado ni haber compartido esa experiencia de todos aquellos sentimientos que compartimos en situaciones concretas y nos convierten en seres mucho más humanos. 
Me refiero al camino de Santiago el cual he vivido durante esta semana como si hubiese estado allí a pesar de no haberme movido de mi casa. Han sido mis dos hermanas quienes han decidido ir conjuntamente con el novio de una de ellas y una compañera de trabajo de la otra. Y al parecer ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que han experimentado en la vida, me alegro mucho por ellas francamente. 
Salieron de O'cebreiro el Domingo pasado y ayer llegaron a Santiago de Compostela, cansados, exhaustos, con heridas en los pies, con las rodillas doloridas pero con una sonrisa de oreja a oreja. Durante toda la semana nos han ido informando y enviando fotos, por lo que todos en parte hemos vivido esta experiencia aunque desde la lejanía. Ha sido divertido ver como han ido encontrando peregrinos por el camino que se han unido a ellos y han acabado todas las etapas hasta llegar a Santiago, en total han conseguido formar un grupito muy majo de nueve personas que al llegar a la ciudad se han emocionado fundiéndose en un gran abrazo. Al cabo de un rato de estar allí ha llegado un grupo de unas veinte personas que nada más pisar la plaza han empezado a aplaudir y todas las personas que allí se encontraban también han aplaudido incluidas mis hermanas y compañía. Un momento mágico que hay que vivir porque por mucho que yo lo intente explicar no puedo darle ni la intensidad ni la magia que le daría si lo hubiese vivido.
Hoy hemos tenido comida familiar y no han parado de explicar anécdotas y de compartir con nosotros todas las sensaciones e impresiones que han experimentado y el como esta vivencia les ha demostrado que no hay límites y que una persona puede conseguir todo aquello que se proponga, sólo hay que confiar y desearlo de verdad.
Al parecer ha sido una experiencia cien por cien positiva y totalmente recomendable. Tanto que ya están pensando en hacer otra etapa el año que viene.
Quién sabe, quizá el año siguiente me anime y comparta esta experiencia con ellos, aún tengo un tiempo para pensarlo hasta entonces habrá que ponerse en forma para aguantar las duras jornadas de camino.
Creo que esta es una muy buena manera de explicar que efectivamente las emociones se contagian y que es muy grato escuchar estas anécdotas en medio de toda esta gran bola de mierda que nos rodea.
¿Qué opináis acerca de las emociones?



Gubi's place.


miércoles, 10 de agosto de 2016

La primera comunión...



Todos los que hayáis hecho la comunión recordaréis ese día como uno de los más curiosos de vuestra vida, nosotras vestidas de blanco como princesitas y con diademas y zapatos a juego y ellos con aquel trajecito de marinero y el cabello engominado hacia atrás. Recibiendo besos y abrazos de todos los familiares como si aquel día fuese el más glorioso de nuestras vidas. Pero con el debido respeto para mí no lo es aunque hayan querido convencerme de lo contrario. Yo no soy creyente ni practicante pero respeto a todos/as aquellos/as que acuden regularmente a la Iglesia. 
Mis padres no nos bautizaron al nacer y decidieron que cuando tuviéramos edad de hacer la comunión eligiéramos nosotras mismas si deseábamos o no ser bautizadas.
 En mi caso y teniendo en cuenta que ya hacía tiempo que asistía a Catequesis y mis compañeras en su totalidad iban a tomar su primera comunión me vi obligada en parte a tomar la decisión de bautizarme y hacerla, influenciada también por la presión que la escuela ejerció en aquel momento ya que era una escuela de monjas y aquello estaba mal visto por aquel entonces...lástima que era muy joven que ahora no me pillan.
En mi memoria siguen vivos algunos momentos de aquel día y creo que no se me van a olvidar nunca, porque puedo afirmar que aquella fue la primera y única vez que una servidora hablaba delante de una multitud para leer una plegaria que encima había olvidado en casa. Tengo vagos recuerdos de aquel día porque ha llovido bastante, pero si que me viene a la mente una imagen de varias compañeras recitando su plegaria, papel en mano, muy nerviosas antes de que les tocara salir. Yo no estaba nerviosa y eso que me la había olvidado en casa y cuando me di cuenta de ello prácticamente era mi turno, así que se lo dije a mis padres...de perdidos al río, me debieron decir aunque no lo recuerdo exactamente porque la memoria no me alcanza para tanto, pero seguro que me dijeron: - sal y que sea lo que Dios quiera-, nunca mejor dicho. Así que mi yo de hace más de treinta años se armó de valor y se dirigió con paso firme al micro y con un par de bemoles recitó la poesía, sin ponerse nerviosa y sin chuleta, delante de un huevo de gente,yo diría que cientos porque aquel día éramos muchos los niños y niñas que recibíamos el cuerpo de Cristo por primera vez. Tras recitarla recibí una gran ovación y muchos aplausos y fue lo más emocionante de la comunión, lo digo con total sinceridad. Aquel momento era mucho más importante que recibir regalos o acudir después de la ceremonia a una gran comida familiar. 
Pero tiene guasa que después de tanta preparación y catequesis me dejara la poesía en casa, en serio estas cosas sólo me pueden pasar a mí...y lo pienso y me río porque es una de aquellas anécdotas que con el paso del tiempo te hacen mucha gracia.
La comunión es el primer contacto oficial con la Iglesia para muchos y no por estar bautizado y recibir el cuerpo de Cristo por primera vez eres mejor persona, tampoco lo eres por acudir a misa cada Domingo. Son sólo tradiciones que se mantienen arraigadas con el transcurso del tiempo nada más. 
Cada persona desde su más tierna infancia debería tener capacidad suficiente para poder escoger si desea o no hacer la comunión, no deben obligarte ni tampoco deben coaccionarte como muchas escuelas de monjas y curas han ido haciendo a lo largo de nuestra historia. Cada vez más emerge ese deseo en nuestra sociedad de que en las escuelas haya una libre elección a la hora de escoger ciertas asignaturas, por ejemplo los idiomas y como no, la religión. Por lo tanto la comunión y la asignatura de religión deberían ser una simple opción, nada más. Quién se sienta cristiano y quiera que sus hijos la hagan y vayan a misa y crean con fervor en Dios todo poderoso y salvador, es muy libre de hacerlo. Por el contrario quién no desee hacerlo también es libre, ya que es una opción tan válida como la otra.
¿Qué recuerdos tenéis de vuestra primera comunión?


Gubi's place.



viernes, 5 de agosto de 2016

Pues a ver si quedamos algún día...




Seamos sinceros, la frase del post es una verdad como un templo de grande. La de veces que me he encontrado a personas con las que dejé de tener trato y les he soltado justamente esto...-pues a ver si quedamos-, sabiendo con sinceridad de que no iba a quedar por falta de ganas y porque ya no tenía nada que contarle.
 Más claro imposible, por lo tanto deberíamos ser más honestos con nosotros mismos y con aquellos que nos rodean. Así que si nos encontramos a alguien que hace tiempo formó parte de nuestro círculo, debemos procurar ser cordiales y preguntarle que tal va todo, que es de su vida, que tal la familia, trabajo...lo que sea. Alegrarnos de haberle visto y desearle lo mejor, pero no acabar la frase diciendo:- bueno, a ver si quedamos-, sabiendo de antemano que no vas a quedar y sólo lo dices por quedar bien. Sabiendo que ya no hay intención alguna de volver a pasar una velada con esa persona (salvo excepciones claro), porque hace ya tanto que se perdió el contacto que da un palazo enorme solo pensar el volver a quedar y organizar cosas. Es triste pero sucede, no creo que sea bueno ni malo es que simplemente somos así y hay que aceptarlo.
Lo que ocurre es que esta frase de cara a la galería queda súper bien y nos enorgullece decirla porque en ese momento la sentimos así. Y es curioso, no se si os pasa, pero durante la conversación con esa persona a la que hace la tira de tiempo que no ves, nos solemos venir arriba y se desdibuja un atisbo de interés por quedar de nuevo, ir a tomar algo y salir de fiesta porque te vienen los recuerdos de tiempos pasados, pero sabes de sobras que ya no estáis en la misma onda y no queda nada que compartir...así que rápidamente se desvanece a los pocos minutos de perderle de vista.
 Esto pasa en serio, si se pierde el contacto con alguien es muy difícil luego volver a recuperarlo ya que cuando os volvéis a encontrar si que hace ilusión y es en ese momento cuando ambas partes esperan con interés que la otra persona muestre deseo por quedar. Los dos esperan a que sea el otro quién tenga el empuje de sugerir que ese preciso instante es el idóneo para ponerse de nuevo al día e ir a tomar unas cañas.  Esto sería lo ideal, pero ¿lo solemos hacer?, la respuesta es no, ya que en más del 80% de los casos, esto no lo hacemos, supongo que por pereza o porque en realidad ese deseo fugaz que nos invade al ver a la otra persona, esa alegría transitoria que nos provoca volver a hablar con él/ella, se queda ahí, en este momento y ya no avanza. Bien porque no hay ganas, bien porque no hay interés suficiente o porque quizá ya no existe aquella conexión que antaño hubo...a saber. 
Lo que está claro es que a la gran mayoría de nosotros nos sucede esto y pasamos del tema al igual que bañarnos en la playa en pleno mes de Febrero.
Pero a pesar de todo, seguiremos encontrándonos con personas de nuestro pasado y volveremos a caer en la trampa de soltar la dichosa frase. Nos despediremos con una sonrisa en los labios y al llegar a casa nos preguntaremos porque narices le hemos dicho de volver a quedar si en realidad no nos apetece.
Y para concluir, si las personas se distancian...¿no será por algo?, para que remover la cacota si se perdió el interés.
¿Qué opináis al respecto? ¿Os suele pasar cada vez que veis a alguien que ya no forma parte de vuestro grupo de amistades?






Gubi's place.



domingo, 17 de abril de 2016

¿Que hacer con un ex cuando sigue en un grupo de Whatsapp de la familia?.







Cuando yo digo que una imagen vale más que mil palabras, me refiero a la que os muestro, la cual no necesita demasiadas aclaraciones. Seguro que más de uno/a se sentirá plenamente identificado/a con esto porque le habrá pasado, aunque no se atreva a decirlo. 
Porque tiempo atrás, cuando no existía el whatsapp con borrar el número de esa persona de la lista de contactos era más que suficiente, pero ahora con este gran invento rompe parejas y crea conflictos, la cosa se pone un poco más difícil. 
Así que yo lanzo al aire la gran pregunta que se convertirá con el tiempo, en uno de los mayores misterios de la humanidad...¿Que hacer con un ex cuando sigue en un grupo de Whatsapp de la familia?.
 ¡Ah amigos!, no es algo tan sencillo creedme, es un brown en toda regla.
 Estar en un grupo de whatsapp tiene su gracia hasta cierto punto, aunque a veces uno se puede llegar a agobiar de que le avasallen con tanta foto y tanto chiste estúpido, aunque a veces la memoria interna del teléfono puede acabar pidiendo a gritos un poco de aire...además la guinda del pastel de las disputas la pone, sin lugar a dudas el fastidioso e incómodo doble check azul. Madre mía cuantas peleas va a generar esta cosa tan tonta.
Pero no nos desviemos del tema, estoy segura de que la gran mayoría de las personas que lean este post pertenecen a algún grupo de whatsapp, ya sea con la familia, con los amigos de la infancia, con los compañeros de trabajo, etcétera. Lo importante es estar hoy en día informatizado, controlado y disponible las 24 horas del mismo, sino decidme a mí que finalidad tiene un grupo de whatsapp sino es para verificar que siempre hay alguien despierto, alguien que no para de enviar cosas, alguien que se ríe de todo...y para tener controladas a las personas. ¿Por qué es así o no?.
¿Pero que ocurre cuando te encuentras en la tesitura de que tu ex o el ex de tu hermana sigue en el grupo de whatsapp después de poner fin a la relación y ha de abandonar el mismo porque está nominado?...¿qué narices haces? y si encima el administrador del grupo es tu hermana y aún no ha borrado a esa persona porque alega que ella misma tomará la decisión de salir...¿qué se supone que hay que hacer?...¿seguir tal cual, hablando como si nada, hasta que la persona se canse y decida que en ese grupo ya no pinta nada?, ¿crear el mismo grupo por otro lado y añadir de nuevo a todos menos al susodicho? corriendo el riesgo además con esta opción de equivocarse y contestar y enviar algo en el grupo que no toca, ¿que nadie vuelva a escribir nada, hasta que a esta persona se le encienda la bombilla, se sienta aludido y decida que el momento de salir del grupo ha llegado?, ¿lanzar indirectas dentro del grupo tipo: -aquí alguien sobra y no miro a nadie?...¿o mandar directamente la foto que he colocado de encabezado? porque podría ser una opción ¿no? poco cortés y muy directa, pero a veces hay que ser claro porque sino la gente no entiende y siempre encuentra una excusa tonta con la que escribir algo.
La verdad es que si lo pensáis no es algo tan divertido, ya que todo el mundo crea grupos de whatsapp con una alegría que dura toda la vida. Y sus miembros no tienen en cuenta de que a veces el administrador desaparece sin decir ni mu y te deja en medio de aquel grupo, cómo si estuvieras en tierra de nadie sin saber que decir y que comentar. Porque esto pasa, igual que los crean, les ponen fin y por pereza de sacar a cada uno de los miembros les dejan solitos en el grupo para que se las apañen. Pues imagino que cuando el ex de alguien sigue en ese grupo donde ya no pinta nada...lo normal es darle de baja, digo yo, dicho coloquialmente darle puerta, vamos. 
Pero ¿como se supone que se debe hacer?, esta es la gran incógnita. Porque si seguimos hablando, ¿se puede sentir mal?, ¿puede leer los mensajes, no decir nada y seguir en el grupo a pesar de que le hace daño?. 
La vida continua, el sol sale y se pone siempre por el mismo sitio...eliminar a una persona de un grupo de wasap no debería resultar algo tan difícil y sin embargo nadie quiere tomar la iniciativa. Siempre pensamos en que la otra persona lo hará de buena fe, cuando esta, está pensando por su parte: -ya me borraran, tú.
Amigos esto de los grupos de wasap es un mundo a parte, no puedo medir hasta que punto nos beneficia, yo diría más bien que nos perjudica porque hemos perdido la esencia de la comunicación, cosa que es triste francamente. Además cuando mezclamos a la familia en medio de un proceso de ruptura...el desenlace puede ser peor que un programa de mujeres, hombres y viceversa.




Gubi's place

domingo, 10 de abril de 2016

Si quieres conocer la personalidad de un hombre, mira a sus amigos...If you want to know the personality of a man, take a look at his friends,



Considero que es una frase bastante acertada y una muy buena manera de hacerse una idea adecuada de como es una persona. Ya que los vínculos que vamos trazando a lo largo de nuestra vida ayudan en parte a definir nuestra personalidad y a realzar ciertos rasgos de nuestro carácter. 
Aunque no lo creamos nuestro círculo de amigos es semejante a nuestra carta de presentación, ya que muestra mediante las diferentes personalidades que lo forman, cómo somos, que inquietudes tenemos, nuestros gustos, nuestros hobbies e incluso en algunas ocasiones podemos encontrar que varios individuos de un grupo se parecen entre si.
Muchas veces sólo tenemos que observar durante un rato para hacernos una idea de los rasgos principales que definen la personalidad de la persona que estamos conociendo en ese momento; la actitud que adopta frente a sus amigos, su manera de hablar, su pose, los gestos. Todo ello puede ayudarnos mucho a trazar un esquema de ese personaje. El resto ya será cuestión de tratarlo en diferentes ámbitos para acabar de decidir si esa persona nos conviene o no.
En algunas ocasiones también nos podemos encontrar con sorpresas ya que puede darse el caso de que el grupo sea muy dispar y no haya concordancia entre muchos de sus integrantes. Lo que puede llevar a error y dificultar un poco más las cosas a la hora de hacernos una idea sobre la personalidad de esa persona.
Así que ya lo sabéis, para empezar a hacerse una idea sobre una persona, es bueno pasar un tiempo con sus amistades. El grupo social en el que nos movemos es fundamental para entendernos.



Gubi's place