Mostrando entradas con la etiqueta Perros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perros. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de abril de 2017

Suplir carencias llenando nuestras vidas con objetos, metas, personas o animales determinados...



Esta claro de que una imagen vale más que mil palabras...por ello he escogido esta fotografía para encabezar el post. Pero no solo quiero hablar de las carencias afectivas, sino de carencias de personalidad y carácter, porque una persona no siempre ha de tener carencias afectivas, aunque la gran mayoría de ellas parten del mismo lugar. Lo que quiero decir es que una persona feliz con su vida y con lo que en ella hay no necesita comprarse un cochazo, no necesita llevar un perro de raza potencialmente peligrosa sabiendo que corre ciertos riesgos ya que sino sabe educarlo por muy bueno que sea el animal...os lo podéis imaginar..., tampoco necesita llevar ropa de marca carísima creyendo que así se le va a respetar y conseguirá un círculo de amigos enorme, tampoco necesita cinco mansiones, un yate, un chalet en la montaña y una casa de campo, ni alardear de todo lo que tiene...por decir algo. 
Hay personas que siempre necesitan a alguien en su vida, porque así se sienten bien, suplen esa carencia emocional, ese miedo a quedarse solos, ese temor e enfrentarse a uno mismo teniendo siempre a alguien cerca. Son capaces de aguantar relaciones tóxicas con el fin de estar acompañados...creo que no es una decisión sabia, no la comparto pero la respeto. Hay otras personas que hipotecan su existencia y hasta la de sus familiares con sus caprichos y su nivel de vida...he conocido a algunas personas así, coches de alta gama, casas de alto standing, con sus jardines, sus piscinas, viajes por todo lo alto, regalos, fiestas...todo fachada, cuando escarbabas un poco te dabas cuenta del vacío enorme de sus vidas...hipotecas, préstamos, deudas, problemas y más problemas...la vida es puro teatro, hay tantas y tantas personas que llevan una máscara, que interpretan un papel, que nos sorprendería ver la cantidad de seres infelices que nos rodean y que nos muestran su mejor baza mientras al llegar a la soledad de su casa y desprenderse de esa careta vuelven a rodearse de su verdadera realidad, esa realidad que no muestran a nadie porque les hace infelices, esa realidad de la que se avergüenzan porque siempre es mejor fingir de cara a la galería...que queréis que os diga, sino hay dinero, pues no hay, sino puedes ir de viaje pues no vas, sino te puedes comprar las zapatillas molonas de la marca "x", pues te jodes...y podría seguir y seguir...hay que hacer lo que se pueda con lo que se tenga, ese es el lema y creedme que funciona. Menos es más, no necesitamos tanto de todo.
Dejando de lado estas reflexiones, os confieso que la verdad es que este pensamiento me ha venido hoy a la cabeza paseando al perro y encontrándome a una mujer que llevaba otro de raza considerada peligrosa, a penas podía con él, de hecho ha habido un momento en el que se ha abalanzado sobre el mío con la intención de atacar...la dueña no ha perdido el equilibrio de puro milagro mientras exclamaba que me apartara porque el suyo era peligroso...entonces es cuando he pensando: - no lo entiendo, mujer delgada, con poca masa muscular y consecuentemente con poca fuerza...y sin embargo lleva un perro que la domina y que en cualquier momento puede lanzarse a atacar a otro y provocar un desastre- ¿no puede conformarse con llevar otro de raza que pueda dominar y sentirse segura al salir a la calle?, por ello escribo este post, ¿lleva ese perro precisamente para que se le respete?, porque si es así, no es muy inteligente ya que el día menos pensado va a tener un disgusto...y he de dejar claro que se ha puesto como una furia con su perro, gritándole y con intención de golpearle con la correa. Vosotros mismos podéis opinar al respecto, para mí está muy claro, era una chica enclenque y poco agraciada que posiblemente necesite un animal así para recomponer los pedazos de seguridad y confianza que ha ido perdiendo por el camino.






Gubi's place.

miércoles, 29 de marzo de 2017

No hay nada más despectivo que llamar a un perrito...chucho...




Hoy ha sido un paseo de mierda, así sin más. Me he encontrado con especímenes de lo más desagradable, por llamarlos de alguna manera, ya que no me atrevo a decirles personas. 
He de convivir con ellos y soy consciente, pero a veces cuesta un huevo. Te has de morder la lengua por no partirle las piernas a más de uno/a.
Ya hemos empezado el paseo con mal pie, porque mi pobre perrito al que le encanta saludar a todo el mundo, se ha parado delante de un corrillo de gentuza que estaban entorpeciendo el paso, con carrito de bebé incluido y un señor de mediana edad ha exclamado en alto: - chucho no te acerques a la niña-, que mala hostia me ha entrado, mi mirada de asesino a sueldo lo ha dicho todo. La verdad es que no he querido entrar al trapo porque la habría liado allí mismo y no merece la pena. Ese pobre hombre tiene un problema ya ha de convivir con ello a diario, gracias a Dios, que yo, no lo tengo.
Después una adolescente casi sufre un infarto al ver al perrito, ni que se le hubiese aparecido el mismísimo Diablo y para rematar la jugada una pareja de hombres que tenían menos luces que luz del reloj digital...me han parado a darme la chapa sobre muchas cosas que ya no voy ni a repetir porque ni me apetece para desaparecer uno de ellos y dejarme con el más coñazo que no se iba ni con la ayuda del mayordomo de la tele. En fin que ha sido muy agradable el paseo, para repetirlo a diario francamente.
Mañana será otro día y espero que la gente normal salga a la calle y dejen encerrados a los que no se han tomado la pastilla de la mañana porque vaya tela como está el patio leches.




Gubi's place.

viernes, 17 de marzo de 2017

Recoged los excrementos de vuestros perros...por favor...



Aunque parezca mentira a día de hoy hay muchos/as dueños/as de perros que no asumen su responsabilidad recogiendo los excrementos de sus mascotas.
Una vez más y para mi pesar, he sufrido un episodio escatológico con mi perro, ya que paseando por la zona que habitualmente paseo, se zampó las deposiciones de otro animal. No lo pude evitar, de hecho creí que eran una hojas, imaginaos lo atontada que ando, pero como ya he dicho no esta siendo mi mejor semana. Sentí gran frustación, porque a pesar de saber que la gran mayoría lo hacen, si ingieren las de algún animal enfermo puede ser contraproducente y me sentiría muy mal si se pusiera malo por no haber podido evitarlo.
Así que desde aquí hago un llamamiento a todas las personas para que comprendan que deben recogerlas aunque las hagan en el césped o en zonas de poco paso, seamos cívicos y limpios ya que la calle es de todos y no es agradable pisarlas y mucho menos que tu perro se pegue un festín delante de tus narices. En serio, no sabéis lo asqueroso que es eso. Para evitar daños mayores, sería conveniente que todo el mundo llevara consigo las bolsitas de colores e hiciera el esfuerzo de recogerlas y depositarlas en el lugar correspondiente. Ganaremos todos y podremos ir con mayor tranquilidad con nuestras mascotas, sin necesidad de sufrir por temor a encontrarnos con una catalina a la vuelta de la esquina.
El mensaje es muy claro, así que no cabe duda de que aquellas personas que lo lean, lo entiendan y sobre todo lo lleven a cabo.
Gracias a todas aquellas personas que se esfuerzan por hacer de este mundo algo mejor, dónde el respeto y la educación empiecen a tener mayor peso específico en nuestra sociedad.





Gubi's place.

miércoles, 15 de febrero de 2017

A mí también me gusta saludar a todo el mundo...anda que bien...




Una vez más otra anécdota paseando al perrito...cómo ya sabéis es un animalito muy simpático al que le gusta saludar y que le digan cositas...y es de mala educación no saludar a un adorable perrito cuando se para delante de ti, pero hay personas que aprovechan esa situación para soltar una frase divertida. Así es el ser humano, que le vamos a hacer.
Hoy se ha parado delante de un chico negrito que estaba mirando un escaparate y yo he querido continuar la marcha porque se que hay personas a las que les molesta que un perro se les acerque y hay que respetarlo. Lo comento porque en un principio me ha dado la sensación de que al muchacho mucha gracia no le había hecho aunque al verlo había exclamado: - que bonito-. Y como este perro es bastante puñetero y cuando se para delante de alguien hasta que no le acaricia no se mueve, le he dicho al chico que era muy educado y que le gustaba saludar a todo el mundo, a ver si se daba por aludido y le decía algo al animal y seguíamos el camino.
 Mi sorpresa ha sido cuando el chaval se ha reído y me ha soltado que a él también le gustaba saludar a todo el mundo. No se que pensar, ¿lo ha dicho para hacer la gracia?,¿para ligar?...¿porque quizá se cree muy chistoso ?...a saber cuales habrán sido sus motivos, el caso es que me lo ha soltado tan tranquilo, se ha girado y ha continuado la marcha. Pues nada, otro cómico más en el mundo.
Así son las cosas y así se las hemos contado :-)




Gubi's place.

jueves, 12 de enero de 2017

Nunca sabes que te vas a encontrar al girar en una esquina...




Aunque parezca una tontería, esta frase tiene gran sentido...girar en una esquina y chocarte con alguien. ¿Nunca os ha pasado?, caminas tranquilamente y cuando giras te topas con alguien sin haber tenido tiempo de reaccionar o parar. 
A mí me ha pasado alguna vez y ahora que llevo al perro he de vigilar mucho más porque como nos topemos con otra persona que lleva un perro sino se reacciona a tiempo las consecuencias pueden ser desastrosas porque este perrito no es demasiado sociable y casi siempre está en guardia cuando otro perro se acerca. Pero siempre que los dueños seamos un poco hábiles, no tiene porque haber ningún problema.
Lo mismo ocurre cuando vas a cruzar una calle y aparece un coche al girar la esquina con una velocidad mayor de la permitida, como no tengas reflejos te lo comes y luego dile algo al conductor que, es capaz de culparte diciendo que los peatones aparecemos de cualquier sitio. Esta situación la he vivido yo varias veces y has de hacer un esfuerzo enorme por no enzarzarte en una discusión con esa persona.
Pero los choques más divertidos son aquellos que no ves venir y que además provocan que del golpe caigan las cosas al suelo, te saquen las gafas o pierdas el teléfono en el forcejeo. Entonces cruzas una mirada de complicidad con la otra persona que lo más probable es que piense que no puede haber alguien más torpe que tú en este planeta...pensamiento que compartes al pensar exactamente lo mismo de él o de ella. Después te despides con una sonrisita y con una disculpa porque ante todo hay que se amable y educado y una vez te alejas varios metros no puedes evitar acordarte del padre o la madre del que acabas de dejar atrás.
Por eso al ver una esquina hay que aminorar la marcha y controlar porque nunca sabes que te vas a encontrar, quizá personas con prisas, personas que creen que la calle es suya y se paran justo en medio a charlar, porque de estos también hay que quede claro, alguien con bultos que puede darte un golpe o bien otra persona que pasea un perro y no puedes evitar una posible desgracia.
La vida está llena de pequeñas anécdotas que no permiten que nos aburramos sino todo lo contrario y sobretodo provocan que jamás bajemos la guardia.



Gubi's place.


viernes, 23 de diciembre de 2016

Me encantan los perros...pero abandoné al mío..¿cómo?...




Esto que voy a explicaros me ha sucedido esta mañana y aún estoy flipando la verdad. Resulta que iba paseando al perro...sí una vez más y se me ha acercado una mujer a la que conozco de vista desde hace ya varios años. Quería saludarlo y acariciarlo, evidentemente, y me ha dicho que era muy bonito y que a ella le encantaban los animales y los perros y bla, bla, bla...en eso que charlando le he comentado un poco por encima la historia de White y ella se ha sorprendido, ¡cómo no! todo el mundo lo hace. No daba crédito de que hubiesen abandonado a un animal tan bonito, -que poco corazón tiene la gente-...decía, -¿cómo puede ser?-...y yo le he respondido lo mismo que a todo el mundo que formula la misma estúpida pregunta: - es el pan de cada día, los refugios y perreras están llenos-; no entiendo de que se sorprenden tanto cuando se regalan y compran perros a diario y sobre todo con la llegada de estas fiestas. 
Prosigo sin desviarme del tema...la mujer en un momento dado y después de proclamar a los cuatro vientos lo buena persona que era porque adoraba a los perros me suelta que tuvo un pastor alsaciano antes de mudarse de piso, es un perro muy parecido al pastor alemán. Al parecer vivían en una planta baja con patio y el animal salía a pasear pero también podía moverse libremente por el patio. Pero al mudarse a un piso más pequeño empezó a manifestar cambios en su carácter y se dieron cuenta de que no estaba a gusto en la casa...vaya me suena a la misma historia de White. Estúpidas escusas de gentuza sin corazón ni ética...¿que hizo aquí la señora? pues decirle a su hijo que lo llevara a un centro...pagando claro, eso me ha puntualizado, y a la semana el animal ya estaba en otra casa. La verdad es que he alucinado y he sentido pena por ella...por ir de buena persona y en el fondo ser miserable como muchas otras que se llena la boca con palabrería barata y sus actos les delatan. Aquí ha pasado igual, vamos de buenos y cuando el perro estorba a la puta calle, así de claro. Pero menos mal que existen personas de buen corazón que recogen a los perros que los desaprensivos sin escrúpulos abandonan cuando les estorban en la casa...que sino no se que sería de este mundo de mierda.
No he querido entrar en una disputa con aquella buena mujer porque no me ha parecido adecuado, francamente ¿para qué?, no habría arreglado nada. Ella se ha ido creyendo que tiene un corazón que no le cabe en el pecho y yo sólo he visto una vez más la miseria humana en otro asqueroso acto más que tanto me repugna, el abandono de un animal. Lo adornéis como lo adornéis si abandonáis sois unos hijos de puta y merecéis arder en el infierno y no me vengáis con frases de manual en las que queráis limpiar vuestra imagen porque eso no cambiará nunca lo que realmente sois...puta escoria.




Gubi's place.

martes, 20 de diciembre de 2016

White...



Como ya dije hace un tiempo, en Septiembre mi pareja y yo decidimos adoptar al precioso perrito que veis en la foto. Mañana se cumplen tres meses desde aquel día en el que lo subimos a nuestro coche y lo llevamos a casa.
Ha sido difícil, no lo voy a negar. Adoptar a un perro adulto que ha sido abandonado después de estar casi toda su vida con la misma familia es un gran reto, ya que el animal ha de adaptarse una vez más a su nueva casa, su nuevo entorno y su nueva familia humana. Imagino que para el peludo esto tampoco debe ser fácil.
Durante estos tres meses ha pasado de todo, anécdotas divertidas, anécdotas escatológicas y algún que otro susto. Sin embargo con paciencia, cariño y comprensión hemos conseguido que el animal vuelva a confiar, quiera jugar otra vez y lo más importante nos empiece a reconocer como los nuevos miembros de su familia...y personalmente os puedo decir que no hay nada más gratificante que esto.
Este animal no tendrá que preocuparse nunca más por encontrar una cama mullida y por defender su comida...aquí tiene todo lo que necesita. Ahora ya sabe que es dormir del tirón y roncar como un pequeño búfalo, de hecho lo tengo aquí al lado, dormido en el sofá y está roncando que da gusto.
De anécdotas os podría explicar varias...hoy sin ir más lejos, me ha llevado hasta la casa de mis padres, ya que curiosamente se sabe al dedillo dónde viven cada uno de los integrantes de mi familia...en ese momento mis padres no estaban pero el perro no entiende y se ha sentado a esperar en la portería porque es bastante cabezón, todo se ha de decir. Pues ha dado la casualidad que cuando he conseguido que se levantara han llegado mis padres en el coche y al abrir la puerta mi madre, saludarle y salir, el tío se ha colado dentro para saludar a mi padre. Lo mejor ha sido cuando no quería salir del coche y de un brinco se ha sentado en el asiento posterior pisando la chaqueta de mi padre y sentándose encima. Tiene cosas de persona, a veces creo que hay alguien metido en su cuerpo, da miedo.
Los cambios físicos y psíquicos han sido considerables y sólo en tres meses...cuesta creerlo en serio. 
La verdad es que animaría a todo el mundo a que adoptara un animal en vez de comprarlo porque a nivel personal es altamente gratificante.
Muchas personas son reacias a adoptar animales de cierta edad, es un riesgo sí, pero todos se merecen una oportunidad de vivir y envejecer en una casa calentita rodeados de una familia que les cuide y que les quiera. Me parte el alma ver como algunos de ellos acaban muriendo en un refugio...aunque si he de ser sincera, es mejor que acaben allí dónde les van a cuidar, al menos en el sitio dónde estuvo el nuestro, que acaben en una casa dónde no se preocupen por ellos y les traten mal.
Para eso mejor que se compren un peluche que da menos trabajo y se le puede colocar en cualquier sitio.
Para acabar diré que ha sido un gran reto, de hecho está siendo un gran reto puesto que aún quedan muchas cosas por hacer, pero piedra a piedra vamos construyendo una nueva vida y perspectiva para este perrito.




Gubi's place.


martes, 15 de noviembre de 2016

Anécdotas perrunas parte tres...




Aquí va otra de anécdotas perrunas, esta vez escatológicas...que entenderéis a la perfección todos/as aquellos/as que tengáis peludines en casa.
Mi pareja ha llegado hace poco de pasear a nuestro perro y ha vivido in situ una asquerosa experiencia que me ha recordado una anécdota que yo viví con mi otra perra hace ya un tiempo. 
Cómo ya sabéis a los perros en general les da por seguir un rastro y nos arrastran hasta el lugar de dónde proviene aquel olor, muchas veces no lo encuentran ya que una ráfaga de viento lo transporta y es difícil precisar de dónde viene, otras veces tienen más suerte y encuentran aquello que persiguen fácilmente. 
Pues el suceso va de esto precisamente, mi pareja salía del parque con el perro y de repente este ha dado media vuelta, bordeando una caseta de almacenaje de herramientas, porque ha olido algo, así que mi novio no ha tenido más remedio que seguirlo, bordeándola también, pero con el inconveniente de que el animal iba delante y ha tenido tiempo de introducirse en la boca unas deposiciones secas como una zapatilla de esparto sin que mi pareja haya podido evitarlo. En un principio ha creído que se trataba de otra cosa, por ello le ha abierto la boca consiguiendo sacarle gran parte de la cacota, pero con la mala suerte de que nuestro perro se ha comido el resto. Al fijarse bien en lo que le acababa de extraer se ha dado cuenta de que se trataba de un excremento de grandes dimensiones y le han entrado arcadas ya que las manos le olían a flores...ya me entendéis. Cuando ha llegado a casa y me lo ha explicado después de lavárselas dos veces, me he reído y a la vez me ha fastidiado porque muchos años atrás otra de mis perras murió precisamente por ingerir unas heces de otro perro enfermo. Así que la cosa no es para tomársela a guasa, sino todo lo contrario, deberemos extremar aún más las precauciones y vigilarlo con más detenimiento. Esto no es un caso asilado, muchos perros son así, se comen las deposiciones de otros y no entiendo el por qué, ya que sólo de pensarlo me entran ganas de vomitar.
Precisamente esto que le ha ocurrido me ha recordado un suceso muy similar y más asqueroso ,si cabe, que sufrí con otra de mis perras. Era una calurosa tarde de verano de hace ya varios años y me encontraba caminando con mi perra por la montaña. Decidí soltarla y al ser un perro de caza, se perdía durante un buen rato para aparecer después, sentada en el camino, esperando. Aquel día desaperció entre la maleza y seguí caminando lentamente mientras oía sus ladridos a lo lejos. Al cabo de varios minutos me la encontré sentada en el camino con un pastel de color verde de grandes dimensiones mientras saboreaba un trozo con gran entusiasmo. Al llegar junto a ella me quedé atónita, no podía creer lo que estaba viendo, era lo más asqueroso que había visto jamás y encima la perra me miraba feliz como si me incitara a probar aquel manjar de los dioses. A día de hoy pienso en ello y aún se me revuelve el estómago porque le tuve que desinfectar la boca nada más llegar a casa y os aseguro que no fue plato de buen gusto.
Pero estas cosas pasan, yo prefiero que se coma un trozo de bocadillo antes de zamparse una porquería...pero los animales son carroñeros, si les dejáramos sueltos engullirían todo a su paso y caerían enfermos la gran mayoría de ellos.
Si seguimos así le vamos a tener que sacar con bozal...por lo pronto sólo lo he pensado porque no quiero que el animal se sienta violento.




Gubi's place.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Anécdotas perrunas parte dos...




Una vez más escribo un post acerca de las anécdotas que me ocurren con mi perro. Como podéis ver en la imagen...al final los peludos hacen con nosotros lo que les da la gana y sin ningún tipo de reparo.
Hoy sin ir más lejos, mi perro me ha llevado hasta la tienda de mascotas y se ha esperado delante de la puerta hasta que han subido la persiana, menos mal que faltaban sólo unos pocos minutos sino imaginaos el plan porque el tío se sienta y no hay forma de moverlo de allí. Hemos entrado y al cabo de unos minutos se ha tumbado en el suelo a echar una cabezadita...ese comportamiento inusual me ha parecido sospechoso y mi voz interior ya me ha advertido de que algo se avecinaba. Evidentemente que no me he equivocado, porque después de quince minutos hemos podido salir a la calle y cuando le llevo a la montaña se come un trozo de bocadillo. No podéis imaginaros el mal humor que me ha entrado de golpe, porque he querido quitárselo y ha sido imposible, ha apretado los dientes y lo ha engullido sin a penas masticarlo. Me he frustrado porque no entiendo como puede zamparse las cosas que encuentra por la calle así sin más...en casa no pasa hambre y sin embargo jamás se ve saciado. Que flaco favor le hicieron sus antiguos dueños no sacándole a pasear, porque no solo no ha socializado sino que no ha aprendido maneras y si añadimos el abandono y la edad...la tarea se complica. Mi pareja y yo estamos sufriendo las consecuencias de todo ello, con dignidad y con humor porque no queda otra, pero estamos pagando los platos rotos.
A veces me gustaría tener a sus antiguos dueños delante para decirles cuatro cosas bien dichas porque es lo que se merecen. Pero al poco rato se desvanece ese pensamiento ya que no ganaría nada, sólo un disgusto y encima ellos no entenderían nada de nada.
No sólo tengo esta anécdota...hay más...a veces lo pillo husmeando por la habitación a ver que puede coger. Este sabe latín, ya lo he dicho varias veces, es más listo que el hambre y a veces creo que todavía nos sigue poniendo a prueba. Cosa que me parece normal debido al peso que aún lleva a sus espaldas, pero poco a poco verá que somos de buena pasta y nos acabará respetando y no gruñendo cuando algo no le gusta.
A mí me ha gruñido dos veces, una la segunda semana que quise peinarle y no estaba por la labor y otra hace dos que subió a la cama y le indiqué que bajara. Esta segunda vez fue un gruñido de niño pequeño que no está conforme con lo que le dicen, después me dio dos besos, además yo no tenía el día por temas familiares y sólo me faltaba el perrito dando por saco.
Pero la convivencia y el día a día tiene estas cosas. Generalmente todo va bien, pero a veces el perro no se porta tan bien y coge cosas de la calle, no obedece, se obceca con las cosas...no deja de ser un animal adulto con una educación de puertas hacia adentro exquisita, pero no de puertas hacía afuera.
Ahora nos toca ver vídeos de César Millán a ver como podemos solucionar algunos defectos de su carácter, como por ejemplo gruñir y lanzarse a morder a casi todos los perros que encuentra a su paso...tenemos una oveja con muy malas pulgas.




Gubi's place.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Piensos...




Esto de los piensos es un mundo que me tiene totalmente anonadada a la par que indignada y os voy a explicar el por qué. 
Como ya dije anteriormente he adoptado recientemente un perrito y por primera vez asumo la total responsabilidad, tanto para bien como para mal, de ocuparme de el y os aseguro que después de un mes y casi dieciséis días por fin empiezo a estar un poco tranquila y a ordenar mi vida ya que hasta la fecha tanto mi pareja como una servidora hemos experimentado un cansancio absoluto que psicológicamente nos ha afectado...pero ese no es el motivo de este post, aunque si va relacionado puesto que, ahora ya no somos dos sino tres y las necesidades se han de adaptar en base a este nuevo miembro de la familia.
Durante un mes el pobre animal ha sufrido lo indecible del estómago, no sabemos a ciencia cierta si la culpa ha sido nuestra y sin querer lo hemos usado de cobaya por mezclar el pienso con la comida casera que nos habían recomendado en el refugio o si el animal tenía algún tipo de intolerancia. El caso es que el pobre sufrió de colitis, incluso acabó vomitando y en ese momento, viendo la textura de sus deposiciones acompañadas de mucosidad, decidimos llamar al veterinario y gracias a un pienso específico intestinal y a la medicación, nunca más ha tenido descomposición. 
Por ese lado estamos contentos y más relajados, lo que ocurre es que nos hemos visto obligados a cambiarle de pienso puesto que el intestinal se nos estaba acabando y ahora debe comer uno con condroprotectores para proteger y controlar la displasia leve de cadera que padece y también debido a que ya tiene nueve años. 
El tema es que nos encontramos con que las bolsas pequeñas son de tres quilos y a partir de ahí, podemos encontrar de doce, catorce o incluso más dependiendo de la marca. Así que no queda más opción que comprar la bolsa de tres kilos "para probar", sabiendo que sino le gusta se le va a comer a regañadientes o porque se muere de hambre o lo que es peor, te la vas a tener que comer tú...y francamente, la idea de mezclar un pienso con macarrones...no me parece muy atractiva.
Digo yo, por qué no hacen bolsitas de 100 o 200 gramos "para probar", porque a todos los perros no les gusta el mismo pienso, sobre todo a este que nos ha salido de paladar fino. 
Para que encasquetarte una bolsa de tres quilos cuando pueden dispensarte una bolsita de muestra y así tener la opción de escoger el que más le guste al perro. Ya que el animal ha de comer esa comida cada día pues al menos que pueda elegir, dentro de las opciones existentes, la que le sea más apetecible ¿no?, a mí no me gustaría que me obligaran cada día a comer la misma cosa insulsa, sólo porque va bien para mis huesos. Ya que he de comerlo por salud, jolines al menos que tenga un buen gusto, que tampoco es pedir tanto. Pero como el perrito no nos lo puede decir, al final acaba aceptando que esa es su comida y que sino se la come va a pasar hambre, tan simple como esto.
Por lo tanto hago un llamamiento a todas las marcas de piensos y les propongo que por favor tengan en cuenta la posibilidad de ofrecer a sus clientes distintas opciones en bolsas más pequeñas para que al menos sus mascotas tengan la posibilidad, como tenemos cualquiera de nosotros, de optar por la más sabrosa, según su paladar.







Gubi's place.

martes, 11 de octubre de 2016

Si mi perro oye un petardo sale como alma que lleva el Diablo...




Una vez más reconozco que una imagen vale más que mil palabras...si ellos pudieran hablar seguro que nos dirían esto en tiempo de verbenas y fiestas populares. Lo que para nosotros es un espectáculo de luz, color y sonido para ellos es una guerra estruendosa que perturba su calma y les altera enormemente.
Todos los perros que he tenido, a excepción de una que salía al balcón a ladrar y a enfrentarse a los petardos, rayos y truenos, han tenido un miedo atroz a los fuegos artificiales y a las tormentas. Buscaban desesperadamente un hueco en la casa dónde cobijarse hasta que cesara el ensordecedor ruido. Incluso en una ocasión una de ellas se metió en la bañera y no salió en toda la noche.
Y ahora que compartimos piso con nuestro nuevo miembro se vuelve a repetir la misma historia, si oye algo que él considera sospechoso o inquietante aunque se muera de ganas de salir a la calle, es capaz de aguantarse hasta el día siguiente aunque la capacidad de la vejiga ya no de más de si. Por ello hay que tener paciencia y esperar un poco hasta que no hay ningún sonido extraño en el ambiente para poder salir a pasear con él. 
De hecho el otro día lanzaron un petardo para indicar el inicio del correfoc y el perro tardo medio segundo en reaccionar y emprendió una veloz carrera hasta la portería. Debo confesar que incluso yo me asusté porque no me lo esperaba la verdad, imaginaos ellos que tienen el oído mucho más desarrollado y perciben los sonidos con mayor sensibilidad que nosotros. El simple ruido del aspirador puede llegar a ser un martirio para ellos y deberíamos tenerlo en cuenta y ser más comprensivos con estas cosas.
No se trata de prohibir las fiestas del pueblo, pero si de prohibir aquellos petardos altamente ruidosos porque no tiene ninguna gracia el hecho de que a ciertas horas del día puedas sufrir un infarto porque algún desaprensivo ha colocado una bomba en una lata o en un túnel. A parte de ser peligrosos para nuestra salud y para el inmobiliario son muy molestos y no tienen ni pizca de gracia. 
Lo bonito es disfrutar de un espectáculo de pirotecnia con luces, colores y formas; no resguardarse porque uno cree que lo están bombardeando. Quizá esta pasión por el ruido fomente que muchas personas compren este tipo petardos, pero las consecuencias pueden ser fatales, amputaciones de miembros e incluso sordera parcial y total...por eso imaginaos un perrito lo que puede llegar a sufrir si está paseando y cerca de él se tira un petardo de estas características. Hay algunos casos extremos en los que algunos han perdido la vida durante un espectáculo de pirotecnia, pero este dato a estas alturas del partido aún importa poco al ser humano.
Lo ideal sería poder vivir en el campo y así ni tener que sufrir la incomodidad de esta ruidosa y frenética sociedad. Por ahora es un sueño lejano, pero espero que algún día podamos cumplirlo.
Entiendo que para mi perrito, después de haber estado en un refugio de montaña, cerca de un retiro budista...el reencuentro de nuevo con la sociedad puede ser algo violento, porque el ruido cobra protagonismo e incluso a mí que estoy algo más acostumbrada, reconozco que también me molesta de mala manera.




Gubi's place.




lunes, 3 de octubre de 2016

La manía de muchos/as dueños/as de llevar a sus mascotas sin correa...



Francamente esto es algo que a mí me llama mucho la atención, porque no entiendo cómo es posible que muchos dueños lleven a sus perros sueltos por la calle aún sabiendo que los pueden atropellar porque se asusten y salgan corriendo, porque vean a otro perro y quieran ir a olerle o bien porque el instinto de curiosidad del animal le incite a investigar todos los rincones y acceder a cualquier sitio. Otro de los riesgos que se corren al llevarlos sueltos es que puedan morder a otros perros o que sean mordidos por no estar el amo atento.
La importancia de llevar a nuestros perros atados en lugares con circulación de coches o en momentos de afluencia de personas que también sacan a sus perros a pasear, es fundamental. A no ser que nos encontremos en lugares cerrados y controlados, como puede ser un parque o un corre can, dónde las cosas cambian ya que podemos controlar mucho mejor las reacciones y movimientos de nuestros perros anticipándonos a ellas.
Esta mañana, sin ir más lejos iba yo con White paseando y he visto a lo lejos a un señor mayor que iba con un Golden muy bonito, que obviamente iba suelto y llevaba una pelotita en la boca. Me he dado cuenta de que se acercaba con buen paso hacía nosotros y White ya se había parado observándolo atentamente levantando las orejas, así que he deducido que no quería hacer amigos. Para curarme en salud le he indicado al hombre que cogiera a su perro por precaución. Sé que no le ha hecho mucha gracia porque me ha mirado con cara de desaprobación, pero esto es lo que hay. Estamos en la acera, pasan coches a nuestro alrededor y no es demasiado inteligente llevar al perro suelto, además teniendo en cuenta la mochila que carga el mío, prefiero avisar. Ya que el que avisa no es traidor, ¿verdad?, además le he explicado un poco la historia para que comprendiera que no lo hacía por capricho sino por sentido común. Pero no parecía ni muy listo el señor ni estaba muy receptivo así que no le he dado mayor importancia al tema porque hasta que no ha visto que mi perro ha gruñido al suyo y ha empezado a ladrar no ha entendido que lo que le había advertido era cierto. 
A la vuelta del paseo ,me he vuelto a encontrar a este señor y como no, llevaba al perro suelto de nuevo. 
Digamos que hay personas a las que les cuesta procesar la información, pero debemos aprender a vivir con esa carga en esta sociedad, no queda otra.
Hasta que no entiendan que un animal es como un niño pequeño que en según que lugares hay que controlarlo porque sigue sus impulsos, todo lo quiere ver, olfatear (en el caso de los perros, claro) y nunca sabes a ciencia cierta como puede actuar, hasta entonces seguirán llevándolos sueltos por la calle. 
Yo sólo los sueltos si soy muy consciente de que ese lugar no alberga ningún tipo de peligro ni para el animal ni para mí. Pero por ahora y hasta que no obedezca al cien por cien nuestras indicaciones, no queda otra que llevarlo cogido incluso en los lugares en los que puede estirar las patas y correr sin peligro. Cuando nos conozcamos más y haya mucha más confianza será todo muy distinto.
Así que mi consejo es el siguiente, sino queréis disgustos haced las cosas bien y no tendréis que lamentarlo después.







Gubi's place.

sábado, 1 de octubre de 2016

Anécdotas perrunas...




Quien ha tenido mascotas seguro que más de una anécdota habrá vivido y en reuniones familiares o con amigos las habrá explicado para rememorar ese momento por su carácter divertido o sentimental.
Yo tengo varias anécdotas que a día de hoy me hacen reír y otras me transmiten mucha nostalgia ya que los lazos que me unían a mis perros eran tan fuertes como los que tengo con la familia y el perderlos fue muy traumático.
No me quiero poner sentimental que me conozco, así que iremos al meollo del asunto; una de mis perras a los pocos días de tenerla en casa se subió con gran soltura a la mesa del comedor y se zampó una tortilla de patatas. Así tal cual os lo cuento. Cada vez que lo pienso me da risa pero en aquel momento nos quedamos perplejos la verdad.
Otra de ellas, al ser un perro de caza tenía el olfato muy desarrollado y cada vez que la sacábamos se escapaba y durante mucho rato se le oía ladrar a lo lejos. Así que no quedaba otra que sentarse en el camino a esperar que el perro viniera. Esto me pasó varias veces e incluso algunas personas que paseaban me indicaban que la habían visto correr y ladrar bien lejos. Recuerdo en una ocasión que la muy cochina se comió unos excrementos de otro perro y cuando llegué hacía ella aún lo estaba saboreando y al mirarme parecía que me decía: -¿quieres un poco?, para matarla. No voy a dar más detalles porque fue muy escatológico y tampoco es plan, sólo os diré que tuve que desinfectarle la boca, entre naúseas, porque parecía un estercolero.
De ambas recuerdo las interminables carreras por dar caza a las palomas, sin mucho éxito por cierto, porque la pequeña a los pocos minutos tenía que parar para tomar aire y la más grande aún seguía en su empeño durante varios minutos más. Al menos puedo dar fe de que dormían toda la noche.
También recuerdo que una odiaba el secador de pelo, se le tiraba a morder y enseñaba los dientes, la otra la aspiradora, le tenía un odio bestial. Una de ellas si no quería que la cogieras en brazos se hacía la muerta y no había manera, ya podías intentarlo que no habían pelotas de levantarla. Y la otra cuando no quería mimos hacía lo posible por saltar al suelo. Vaya dos, que grandes recuerdos tengo de cada una de ellas, compartieron buenos momentos conmigo, entrañable e inolvidable época que ya nunca volverá.
Y ahora tengo desde hace unos días al perrito que ya comenté hace unos días y del cual he hecho una página especial para él en la que iré colgando fotos, vídeos y comentando como va la adaptación, entre otras cosas. De momento la anécdota más divertida ha sido el encaramarse al mármol de la cocina y robarme la magdalena que tenía preparada para darle sus gotas de flores de bach. Fue despistarme un momento para lavarme las manos, dejarla un poco al borde y ¡zas! se la zampó hasta con el envoltorio, vaya tela. 
Estas cosas pasan y nos alegran el día. Siempre he tenido muy buenas experiencias con mis perros, espero que con este también ocurra lo mismo ya que su historia y circunstancias son complicadas, pero con amor y paciencia todo se puede conseguir.




Gubi's place. 



lunes, 26 de septiembre de 2016

Criadores de perros...



Con este post no pretendo dar lecciones de moralidad ni de ética a nadie. Pero si me gustaría intentar concienciar un poco acerca de la cara oculta de los criadores de animales. Personalmente sufro mucho cuando veo injusticias y maltrato animal, lloro, siento rabia e impotencia y odio al ser humano por ser como es y por permitir toda esta basura que nos rodea. Pero después cuando pienso en personas que dan todo por los animales me siento mucho mejor porque eso me llena de esperanza el corazón.
Yo me considero una persona con suficiente cabeza como para entender que jamás compraría un animal por mero capricho sabiendo que las protectoras y refugios están a rebosar de preciosos perros y gatos de raza. Animales, cuyas historias son el claro reflejo de una sociedad que aún no tiene consciencia ni compasión hacia los seres vivos.
Un animal de compañía es una gran responsabilidad, requiere de cuidados, mimos y atenciones. De hecho es como un hijo y nosotros somos en parte sus papás. Muchas personas aún no entienden como funciona este tema y por hacer la gracia en casa y callar la boca al niño compran un animal de raza para luego al poco tiempo cansarse y abandonarlo a su suerte.
A los criadores les va de puta madre este tema, mientras existan personas que compran por capricho, por moda o por fardar, seguirán existiendo criadores a los que la vida de esos animales les importa bien poco y tan sólo quieren lucrarse a costa de ellos. 
Porque supongo que nadie se habrá parado a pensar en como llegan a sufrir ¿verdad?, para que le vamos a dar al coco si nosotros con el cachorrito en casa ya tenemos suficiente. Pero nadie piensa por un momento en lo que siente esa madre cuando le arrebatan a sus hijos...¿verdad que cuando a una mujer le quitan a su hijo, la sociedad entera se escandaliza? pues esto debería ser lo mismo. ¿O es que acaso la vida de un animal no vale nada?. ¿Porque alguien ha visto alguna vez, las consecuencias de hacer parir a una perra simplemente para ganar dinero?, imagino que a poca gente le importa. La gran mayoría acaban con tumores, a otras las pegan hasta dejarlas paraplejicas y a muchas las abandonan a su suerte. Supongo que esta parte no tan bonita a nadie le importa. Pero antes de gastarse dinero en un perro, sería bueno hacerse unas cuantas preguntas en casa y darse una vuelta por algún refugio para ver el panorama y cerciorarse de que muchos de los animales que están allí son producto de la impulsividad y el capricho de comprar el perrito de raza.
Como ya indiqué hace poco, mi pareja y yo adoptamos a White, un perro de raza Samoyedo con pedigree que vivió feliz en una casa desde cachorro y que fue abandonado en el refugio a los siete años y medio cayendo en una depresión que le hizo ganarse enemigos entre el resto de perros. Andaba desorientado, con la cola totalmente bajada y siempre al lado de la puerta con el deseo y la esperanza de que vinieran a por él, cosa que jamás pasó hasta hace seis días que está en su nuevo hogar y empezando una nueva vida que le ayudará a olvidar el dolor vivido anteriormente. 
No me siento mejor persona que el resto, simplemente he usado el sentido común y he dado una oportunidad a un animal para que tenga una vida justa, digna y respetuosa, lo mismo que cada uno/a de vosotros/as queréis. Porque todos somos seres vivos y nos merecemos vivir en libertad, armonía y paz.
Falta compasión en esta sociedad, falta humanidad, respeto y educación. Hay mucha agresividad y violencia y la crueldad y maldad humana no conoce límites. Sino me creéis solo tenéis que pasaros por La Fundación Trifolium y entenderéis perfectamente a que me refiero.
Para acabar quiero contar una muy desagradable anécdota de una mujer que vive en la misma escalera que mis padres. No daré datos de este engendro porque no merece la pena. Esta despreciable mujer compró un ratón de Praga a sus hijas. Es un perro súper pequeño que se puede llevar incluso en el bolso y como resultó que andaba cojo el pobrecillo, no tuvo reparos en devolverlo al criador y decirle que no lo quería porque cojeaba. Con dos cojones, ¡sí señor!, podéis imaginar que clase de valores está enseñando a sus hijas. Evidentemente que el criador le dio otro, total ya estaba pagado ¿no? y como para él la vida de este perro no vale una mierda, pues si le devuelven uno cojo, da otro y se acabó. El destino del perrito cojo es fácil de suponer, no es necesario que lo escriba.
Pues así están las cosas señores/as. Sólo os pido un poco de sentido común a la hora de tener un animal de compañía en casa porque no es un juguete de usar y tirar. A ver si entra de una vez en la cocotera.



Gubi's place.

martes, 6 de septiembre de 2016

Señores/as habemus hijo perruno en casa...




Cómo ya comenté el otro día, mi pareja y yo fuimos a un refugio a conocer al hermoso perrito que podéis ver en la foto. Fue un amor a primera vista porque es un animal bueno, tranquilo y dócil. 
Desde que le visitamos no pudimos dejar de pensar en él y de lo genial que sería tenerle en casa...imaginando como sería compartir buenos y entrañables momentos los tres juntos. 
El mismo día de nuestra visita, el refugio atendió a dos familias más que también eran buenos candidatos y estaban dispuestos a darle la mejor de las atenciones y el máximo cariño posible. 
Pero a los dos días de no saber nada de nada, yo me subía por las paredes, lo confieso, así que le dije a mi novio que iba a llamar porque necesitaba saber que decisión habían tomado porque no hay cosa más desesperante que la espera...sobre todo cuando estás interesado al cien por cien en algo que te importa mucho. LLamé un par de veces y nadie me cogió el teléfono, envié un wassap y tampoco lo leyeron en ese momento. La angustia crecía por momentos y la incertidumbre también. Esperé pacientemente una hora y decidí llamar por última vez hasta que me lo cogió una de las chicas, aproveché para decirle que por favor nos diera la oportunidad de tenerlo y responsabilizarnos de él ya que con nosotros iba a estar muy bien. Fue entonces cuando la chica me indicó que ya habían barajado la posibilidad de que la mejor opción éramos mi pareja y yo puesto que no no tenemos hijos, ni gato y disponemos de tiempo para cuidar como se merece a este angelito. Yo no daba crédito cuando me lo decía, me invadió una de las alegrías más grandes que había sentido en mucho tiempo y tuve que contener la emoción porque sino era incapaz de seguir la conversación por teléfono.
Cuando colgué y abrí la puerta mi pareja desde la cocina me miraba con recelo y con una sonrisa de oreja a oreja le dije: -es nuestro-, madre mía nos fundimos en un abrazo de oso y empezamos a reír y a bailar, que momentazo más emotivo os lo aseguro. 
Al día siguiente fuimos a visitarle y nos lo pudimos llevar de paseo. Se portó genial en el coche, ya que al parecer le encanta viajar en este medio de locomoción y en la calle vino con nosotros y obedeció en todo. Fue realmente curioso porque era la segunda vez que nos veía, pero esta vez nos habían dejado con él así que lo llevamos en el coche y nos alejamos unos pocos kilómetros del refugio para pasear tranquilamente y que el se fuera adaptando a nosotros y viceversa. Pues creedme si os digo que no extrañó nada ni a nadie, iba con la cola bien alta y la movía cada vez que le decíamos algo.
Podremos verle una vez más antes de irnos de viaje y a la vuelta realizaremos las gestiones oportunas y pertinentes de la adopción. Lo llevaremos a lavar y le compraremos su ajuar para que cuando llegue a casa este cómodo con sus cosas y se sienta feliz de que por fin vuelve a tener una familia que nunca lo va a abandonar y que se va a preocupar de el hasta el día que exhale su último aliento.
Soy consciente de que el handicup de la edad está ahí porque ya tiene nueve años, pero habiendo observado al animal y dando fe de que parece mucho más joven de lo que es y que posee una buena salud, salvo algún problemilla en la piel que con el tiempo se curará, me atrevo a augurar de que con nosotros vivirá mínimo ocho años más, de eso estoy convencida ya que todos mis perros han sobrepasado con creces la esperanza de vida estimada.
Por lo tanto, como mantengo la firme decisión que de que una servidora no va a tener hijos, este será mi hijo perruno. Y como mantengo la convicción de que lo ideal y lo más humano es rescatar y adoptar pero nunca comprar, me he decidido conjuntamente con mi pareja a emprender este nuevo viaje que seguro será muy enriquecedor.
Y una cosa os quiero dejar clara, todos mis perros han sido rescatados de la calle...rescatados de personas caprichosas que los abandonan cuando les estorban en casa...ahí lo dejo.

Una última cosa, este post debería haberlo escrito hoy porque en realidad es hoy cuando hemos ido a verle por segunda vez. :-)



Gubi's place.

domingo, 21 de agosto de 2016

Estrenar zapatos y pisar una catalina...




Creo que no hay cosa más asquerosa que pisar una caca de proporciones considerables cuando aún está calentita. Pero lo que todavía es más indignante si cabe es estrenar zapatos nuevos y plaff meter el pie justo en un pastelazo al que sólo le falta unas velitas de colores.
Tras este preámbulo nadie queda exento de pisotear alguna y acordarse de la madre de alguien. Por lo que tarde o temprano todos acabamos estrujando, aplastando o resbalándonos con alguna y hace una gracia que dura varias horas o incluso días. Pero el grado del cabreo va en proporción con el tamaño de las heces, la calidad del zapato y la zona que se haya manchado en cuestión.
 El mejor momento llega cuando hemos de limpiar aquella mierda bien pegada en cada una de las fibras del tejido...el primer arrebato es coger el zapato y entre arcadas tirarlo a la basura independientemente de lo que haya costado ya que en esos momentos da exactamente igual. Porque hay que tener mucho estómago para ponerse a limpiar ciertas cosas. Y que quede constancia de que los animales no tienen la culpa, ellos simplemente siguen su instinto nada más. El culpable es el dueño por ser un incívico, un irrespetuoso y un auténtico guarro.
No me cansaré de decirlo, un perro es como un niño, sino se le enseña lo hace dónde le viene en gana y si encima lo dejas ahí estratégicamente para que todo el mundo lo vea, pues ya tenemos la polémica servida. Hay que ser insensato y mal educado para dejar eso en la acera darse media vuelta y disimular como si la cosa no fuera con uno.
Para no romper la costumbre voy a comentar una anécdota escatológica, como no, que me sucedió hace ya varios años en Lleida.
Iba yo con toda mi alegría por la calles de Lleida arrastrando mi maletita de viaje pues pretendía alojarme unos días en casa de unos amigos cuando sin darme cuenta me llevé por delante una deposición de las que hacen historia...no quisiera vomitar al recordarlo pero es que aquel olor nauseabundo proveniente del mismísimo corazón de las cloacas, mezclado con queso rancio y leche cortada se me quedó grabado en el subconsciente.
 De buenas a primeras no me di ni cuenta hasta que no llegué al destino y fue entonces cuando todos empezamos a notar fétido olor que no sabíamos de donde procedía. Aquello no se podía aguantar y como ya he dicho antes, si me concentro mucho en ello puedo sacar la cena. 
Después de varios minutos indagando a alguien del grupo se le encendió la bombilla y señalo mi maletita, que estaba en un rincón, como el foco del hedor. 
Obviamente nadie quería acercarse y tuvo que ser este mismo valiente el que verificara que ciertamente las ruedas estaban impregnadas de mierda. Y para que no quede duda alguna de la magnitud de la cagada, os diré que no quedaba ranura ni rincón, ni parte inferior de las ruedas y bulto, que no hubiese sido atacado por aquel monumental excremento.
 Se hizo el silencio y a mi me entraron arcadas y tuve que ir al baño. Así que entre risas y vómitos tuvo que ser mi amigo quién limpiara todo aquello a pesar de que era mi equipaje. Pero yo no tenía estómago, cada vez que me acercaba me subía la arcada.
Durante varios días aguantamos aquel repugnante olor incluso con toda la casa abierta. Hasta que después de limpiar a conciencia la maleta, desmontar las ruedas y tenerlas varios días en remojo con desinfectante se fue disipando.
Con esto quiero deciros que aquel animal que depositó amablemente eso en la acera o estaba enfermo o había comido algo en muy mal estado. 
Respecto al dueño de esa bestia, sólo puedo deciros que le habría frotado su puta cabeza varias veces por esa porquería hasta que le hubiese quedado bien claro, que las heces hay que recogerlas.
No fueron unos zapatos nuevos...aunque en este caso es igual de repugnante.
Así que por favor, recoged las heces que no cuesta nada. 
Yo he tenido perro toda la vida y siempre lo hemos recogido y aún no se me han caído los anillos por ello. 
En serio construyamos una sociedad más cívica, más limpia y más educada.



Gubi's place.


jueves, 21 de julio de 2016

Inaugurada la primera playa para perros en Barcelona.




Hace pocos días se puso en marcha una prueba piloto que permitirá que en un espacio de 1.250 metros puedan disfrutar perros y amos de un día de playa. 
A mí personalmente me parece una idea cojonuda ya que los animales si están bien educados y enseñados ensucian mucho menos que las personas y tienen todo el derecho del mundo a disfrutar del mar. Considero que el espacio es insuficiente la verdad, se debería haber hecho mucho más grande, espero que si la idea tiene éxito y buena acogida, se pueda ampliar el espacio para el año que viene.
Como era de esperar las críticas de los vecinos no se han hecho esperar, cosa que a mí personalmente me sorprende. Ya que no les importa que durante la celebración de la verbena se congreguen miles de personas en la playa que ensucian y destrozan todo ofreciendo una imagen del estado de la playa al día siguiente que revuelve el estómago de cualquiera. Tampoco les importa que a diario la playa esté atestada de personas incívicas e irrespetuosas que lo ocupan todo, gritan y arrojan las colillas en la arena...creyendo que se van a desintegrar con el tiempo, cuando tarda alrededor de una década en degradarse. Pero no sólo eso, al parecer les molesta que un perrito se de un baño en el mar con su dueño y no les da asco que sus congéneres orinen y defequen en el agua...o encontrar plásticos, compresas y demás objetos flotando en el mar.
Seamos un poco coherentes con este tema, la playa es un lugar público y tanto los animales de cuatro patas como los de dos tienen todo el derecho a hacer uso y disfrute de ella. Así que por favor dejemos los ascos de lado, porque a mí hay seres humanos a los que prohibiría la entrada a las playas y piscinas públicas durante toda la época estival y sin embargo hay que aguantarlos.
Considero que una ciudad cosmopolita como Barcelona debe llevar a cabo este tipo de proyectos y concienciar a los ciudadanos de que es posible convivir con los adorables peludines. 
Lo mismo ocurre con el tema del metro y el poder llevar a nuestras mascotas con nosotros, pues que queréis que os diga, una vez más me parece una idea de coña, por muchos motivos. Primero porque tienen derecho, segundo porque en un momento dado pueden defender a sus dueños ya que esta sociedad en la que vivimos es hostil y agresiva, en la que multitud de atracos se suceden a diario y tercero porque ya era hora hostias. 
Tanto en metros como en trenes, soportamos el olor corporal de aquellos/as que a primera hora de la mañana ya les ha abandonado el desodorante o el peusek o de aquellos que tienen una boca por cloaca...y ahora muchos se quejan de que no serán capaces de compartir un vagón de metro con un perro. Y has de leer y escuchar comentarios de todo tipo en los que ignorantes indican que a saber dónde han puesto los hocicos...la verdad es que a mi me encantaría decirles dónde colocan ellos esas bocas de mierda.
Así que una vez más la polémica está servida señores, ¿podrán los amantes de los animales convivir con todos aquellos que ven mal que se bañen cerca de ellos y sin embargo consienten otras muchas cosas, que si causan verdadero asco y pavor para quién desea disfrutar de un día de playa?.
Abramos la mente de una vez y dejemos de ser tan cuadriculados por el amor de Dios.
¡Sí a las playas para perros!.




Gubi's place.

domingo, 6 de marzo de 2016

Cómo te ves tú versus como te ve tu perro...How you see yourself vs how your dog sees you




1- Just another dog parent.







2- Unlovable.





3- A nobody.




 4- Unattractive.



5- An average joe.









Gubi's place